Los maturineses denuncian que la mayoría de las unidades de transporte público que transitan por la ciudad se encuentran en estado de decadencia. Asientos, ventanas y techos rotos, sumado a la falta de mantenimiento preventivo, impiden ofrecer un servicio de calidad a los usuarios.
Asimismo, manifiestan que las condiciones actuales no son proporcionales al costo del pasaje. Señalan que, para justificar las tarifas, es necesario que los vehículos sean cómodos, estén limpios y cuenten con el mantenimiento adecuado para satisfacer las necesidades de movilidad de la población.
En tal sentido, Jesús Pérez, usuario del servicio, indica que la capital monaguense carece de unidades en óptimas condiciones. Destacó que, en su mayoría, los vehículos están muy deteriorados debido a la cantidad de años que llevan en funcionamiento.
Por su parte, Antonio Luparez comentó que en reiteradas ocasiones le ha tocado abordar unidades en las que, al llover, los pasajeros se mojan dentro del vehículo debido a las filtraciones en ventanas y techos.




«Me ha tocado vivir esa incómoda situación de ir en un autobús mojándome; aunque cierre las ventanas pasa lo mismo, porque los techos parecen un colador con goteras por todos lados. Hay casos en los que ni siquiera tienen ventanas; pienso que debería ser ilegal transitar así», agregó Luparez.
Asimismo, el usuario Robert Valdez señaló que los vehículos sin el mantenimiento adecuado causan contaminación ambiental. Aseguró que actualmente en la ciudad hay muchos autobuses que expulsan exceso de humo por el tubo de escape, lo que genera problemas de salud en los peatones que respiran ese aire contaminado.
Finalmente, Fernanda Rodríguez afirmó que la mayoría de las unidades tienen los asientos dañados y no cumplen con las características mínimas necesarias para que los choferes cobren la tarifa actual, y mucho menos para justificar un posible aumento.
Fotos: Juan Carlos Goitía / Anselmo Sánchez (pasante)