La educación es el pilar fundamental de toda sociedad y, en Venezuela, los maestros son los arquitectos de la esperanza. Este 15 de enero se celebra la vocación de servicio y el compromiso ético de quienes forman a las nuevas generaciones.
En este contexto, el equipo reporteril de La Prensa de Monagas realizó un trabajo especial para recoger los testimonios de estos profesionales de la enseñanza. Con años de trayectoria en las escuelas públicas de Maturín, estos docentes se mantienen firmes por la pasión de educar a quienes serán los futuros garantes del país.
La belleza de los «pequeños retoños»
La maestra Adelis Hernández, especialista en Educación Preescolar con más de 20 años de experiencia, destacó que esta es una de las carreras más hermosas que existen. Desde su perspectiva, nada se compara con ver crecer a los «pequeños retoños» y contar con la confianza de los representantes, quienes les entregan el tesoro más preciado de sus vidas.
«Quiero un país lindo y sé que, si empezamos a formar bien a cada niño, lo vamos a lograr. Mi deseo para el gremio es que nuestro trabajo sea valorado, reconocido y gratificado como debería ser. Espero que todos mis colegas tengan un feliz Día del Maestro y que siempre sean colmados de bendiciones», precisó Hernández.

El arte de enseñar con integralidad
Por su parte, la docente María Cabrera define su oficio como el arte de enseñar. Su motivación reside en el aprendizaje mutuo que se genera entre el hogar y la escuela, el cual se proyecta en las comunidades y se refleja dentro de la institución.
«A todos mis colegas les digo que nos fortalezcamos más como maestros; que busquemos una preparación adecuada para ser integrales y así seguir formando a la población estudiantil, que es el futuro de nuestra Venezuela. Debemos educarlos para que sean ciudadanos positivos y reflexivos en todos los aspectos», afirmó.

Formadores de valores y futuro
Asimismo, la maestra Dilimar Valderey comentó que el rol que cumplen en la sociedad es de suma importancia, ya que a través de su oficio imparten los valores esenciales para la vida cotidiana.
«Mi mayor motivación es la enseñanza que le doy a mis alumnos. Mi deseo para el gremio es que todos podamos continuar con esta bonita labor, porque nosotros somos los garantes del mañana. A mis colegas les extiendo mis felicitaciones y les pido que se sigan esforzando para brindar herramientas y conocimientos a nuestros niños y jóvenes», agregó.

22 años dejando huella
Finalmente, la docente Lorelys Cermeño, con 22 años de servicio, expresó que transmitir sus conocimientos es vital para el desarrollo de la nación. Asegura que el motor de su carrera es el cariño que recibe diariamente de los niños.
¡Feliz día a todos los maestros que, con sacrificio frente a las dificultades y un esfuerzo inalcanzable, dejan su huella en cada estudiante! Gracias por ser el faro de esperanza y conocimiento; su dedicación construye el futuro de Venezuela.
Fotos: Juan Carlos Goitia / Anselmo Sánchez