Un avión de la compañía Turkish Airlines realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, España; debido a una supuesta amenaza de bomba que resultó ser una falsa alarma. Una pasajera alertó a la tripulación tras conectarse a la red WiFi del vehículo aéreo, y notar que otro viajero tenía un apodo en inglés denominado: “‘Va a explotar una bomba a las 9:30”.
A partir de ese aviso, se activaron todos los protocolos de seguridad, incluida la escolta de un caza de la Fuerza Aérea francesa. En la aeronave viajaban 150 personas, entre pasajeros y tripulación.
Antes de confirmarse la falsa alarma, fuentes policiales informaron de que la alerta se activó por una “cuestión técnica” y no por un riesgo de amenaza terrorista sufrido. Miembros del Grupo de Especialistas en Desactivación de Explosivos (GEDEX) de la Guardia Civil inspeccionaron la aeronave, sin encontrar dispositivo sospechoso alguno, y procedieron a revisar el equipaje y a los pasajeros con escáneres.
El avión fue trasladado a una zona segura, y las personas desabordaron el Airbus A321, identificado como el vuelo TK1853, y correspondiente a la conexión entre las ciudades de Estambul, Türkiye; y Barcelona, España.
Vía VTV