El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, acusó formalmente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de ser el responsable directo de las bajas, los daños materiales y lo que calificó como «calumnias» contra la nación persa.
Las declaraciones fueron emitidas ante una multitud tras semanas de tensión interna y externa en el país.
“Consideramos culpable al presidente de Estados Unidos por las bajas, los daños y las calumnias que infligió a la nación iraní”, sentenció Jameneí durante su discurso.
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Origen de las protestas y crisis del rial
La tensión escaló a finales de diciembre de 2025, cuando estallaron protestas motivadas por la devaluación histórica del rial iraní frente al dólar. El descontento económico llevó a los comerciantes de Teherán a cerrar sus negocios, desencadenando manifestaciones masivas en la capital.
Pese a los disturbios, el ministro de Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, afirmó que la situación se ha estabilizado en los últimos días tras operativos contra grupos que el gobierno califica como «terroristas». Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, denunció ataques contra mezquitas y bienes públicos por parte de facciones vinculadas a potencias extranjeras.
Denuncias de injerencia y «Guerra Blanda»
Teherán sostiene que las protestas han sido instrumentalizadas por Estados Unidos e Israel como parte de una «guerra blanda» para desestabilizar a la República Islámica. Según las autoridades iraníes, el reciente aliento de Trump a los manifestantes para «tomar el control» de las instituciones representa una violación a la soberanía nacional.
Desarticulación de células y decomiso de armas
En un informe reciente de la agencia de noticias Tasnim, las fuerzas de seguridad iraníes aseguraron haber desarticulado una célula entrenada por el Mossad (agencia de inteligencia israelí). Los puntos clave del informe oficial incluyen:
- Capacitación en guerra urbana: La célula habría sido entrenada en técnicas sofisticadas para disparar contra la población y generar caos.
- Incautación masiva: Las autoridades informaron el decomiso de 60.000 armas destinadas a Teherán, junto con equipos satelitales y municiones.
- Ataques a cuarteles: Se denunciaron asaltos a instalaciones policiales y militares con el fin de sustraer armamento y distribuirlo entre los manifestantes.
El gobierno de Irán reafirma que estas acciones forman parte de un «complot» orquestado desde Washington para retomar el control político del país.
Con información de Telesur