A falta de más de tres meses para el inicio de la Semana Santa, en el Mercado Viejo de Maturín ya se observa la venta de pescado salado. Los comerciantes de los diferentes puestos aseguran que los clientes ya han comenzado a buscar esta proteína típica de la temporada.
Víctor Martínez, vendedor ambulante, comentó que algunas personas ya están comprando el pescado salado para almacenarlo, previendo un posible incremento en los precios conforme se acerque la Semana Mayor. No obstante, señaló que, por el momento, no se espera un aumento significativo en este producto.





“Hay personas que compran para su consumo diario, pero sí he notado que han venido bastantes clientes diciendo que ya están almacenando el pescado para Semana Santa; lo hacen por si aumenta el precio, para que no sea un problema después. Las ventas están muy buenas porque la gente se está llevando bastante esta proteína”, afirmó Martínez.
Los precios del pescado salado varían según la especie: el cazón se consigue en 3,000 bolívares, la bonita en 3,200 bolívares y el chucho que es uno de los más económicos se ofrece en 1,500 bolívares. A pesar de las diferencias de precio, los usuarios optan por llevar un poco de cada variedad.
Fotos/Juan Goitía