En un esfuerzo por fortalecer la gestión pública territorial, se anunció un incremento de al menos el 37% en los recursos asignados en divisas para el ejercicio fiscal 2026. Este aumento presupuestario tiene como objetivo dotar a las gobernaciones y alcaldías de mayor capacidad financiera para atender las demandas del pueblo, permitiendo una coordinación más estrecha entre el gabinete nacional y los mandatarios locales en el territorio.
Bajo la premisa de la democracia participativa, la distribución de estos recursos mantiene un enfoque profundamente comunal: el 53 % se transferirá directamente al Poder Popular, mientras que el 29% se asignará a las Gobernaciones, el 15 % a las Alcaldías y un 3 % al fortalecimiento institucional.
Este esquema asegura que la mayoría de la inversión nacional sea ejecutada directamente por las comunidades organizadas en sus proyectos prioritarios.
El incremento busca optimizar la gestión en servicios y atención social, permitiendo que los líderes regionales cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos que persisten debido al bloqueo. Con esta medida, el Ejecutivo Nacional reafirma su confianza en la capacidad de gobierno de las bases populares para la resolución de problemas locales.