
Graves incendios forestales en el sur de Chile han dejado al menos 19 muertos, más de 50.000 personas evacuadas, más de 500.000 damnificados y cuantiosos daños materiales en zonas rurales y urbanas.

Viviendas en llamas
Un hombre pasa frente a una casa en llamas en la ciudad de Concepción, capital de la provincia del mismo nombre, en la región de Biobío, a unos 500 km al sur de Santiago de Chile. En un primer momento, se cifró el número de muertos en 18; entretanto se habla de al menos 19 personas fallecidas. La infraestructura de viviendas sufrió severos daños, en especial en las zonas de Penco y Lirquén.

Llamas fuera de control
Ante los incendios forestales, el presidente chileno, Gabriel Boric, decretó el domingo (18.01.2026) el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío, en el sur del país. Hasta entonces, se habían quemado 24.000 hectáreas y barrios enteros fueron devorados por las llamas. Según cifras oficiales, habría más de 500.000 damnificados.

Alerta roja y evacuación
Los brigadistas combatían el domingo 19 incendios a lo largo de Chile, 12 de ellos en las dos regiones del sur. Algunas de las zonas más afectadas fueron los sectores Puente 1, Puente 2 y Puente 3, en la comuna de Concepción. El hospital de Lirquén tuvo que ser desalojado. Varias rutas colapsaron.

Bomberos de Chile en plena tarea
La gente intentaba apagar los incendios, pero fue imposible debido a la magnitud de los focos y al peligro que estos representan. Los bomberos de Chile acudieron al rescate. El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, dijo al canal chileno T13 en la madrugada que también varios bomberos habían quedado atrapados entre las llamas. «En lo emocional, estoy destruido», señaló, y pidió ayuda al Gobierno chileno.

Desesperación e impotencia
El fuego de los incendios forestales en la comuna de Concepción, en el sur de Chile, deja una estela de destrucción y muerte. Las llamas desataron una alerta roja y obligaron a evacuar a más 50.000 de personas a refugios temporales en las regiones de Ñuble y Biobío.

Muerte y destrucción
Un miembro de Carabineros delante de bolsas que contienen cadáveres de víctimas fallecidas en los incendios en la región de Biobío. Las llamas se iniciaron en la tarde del sábado, con altas temperaturas debido al verano austral. Los fuertes vientos contribuyeron a que las llamas se dispersaran destruyendo varias poblaciones.

Los animales también son víctimas del fuego
Muchos animales domésticos y de cría perecieron en medio de las llamas. Este perro pudo salvarse, y tanto él como su dueño se alegran de seguir juntos. De fondo, casas incendiadas en Lirquén, uno de los lugares más afectados.

Dolor ante la pérdidas
También las pérdidas materiales afectan en gran manera a los habitantes de las regiones asoladas por los incendios forestales. Esta mujer reacciona consternada frente a los restos carbonizados de casas y vehículos destruidos.

Helicópteros contra las llamas
Un helicóptero combate un incendio forestal en Penco, en la región del Biobío, donde múltiples incendios forestales provocaron evacuaciones de emergencia. Los incendios afectaron fuertemente a Chile en los últimos años, en especial en el centro y sur del país. En febrero de 2024, varios incendios cerca de Viña del Mar, 110 km al noroeste de Santiago, provocaron 138 muertes.

Un «cuadro complejo»
«Todos los recursos están disponibles» para agilizar la respuesta estatal ante este tipo de catástrofes a gran escala, señaló el presidente chileno, Gabriel Boric, al declarar el estado de catástrofe. «Estamos enfrentando un cuadro complejo», reconoció el ministro de Seguridad de Chile, Luis Cordero. En la imagen, una vista aérea de zonas quemadas en Concepción.

Pendientes de alertas por incendios
El ministro de Seguridad chileno advirtió que las personas que vivan cerca de los incendios deben seguir pendientes de las alertas de evacuación del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), así como de otras instrucciones de los organismos que gestionan la situación. Las temperaturas seguían este lunes en 30 grados y se esperan días de más calor.

Vía DW