La desesperación se apodera de los habitantes del sector Pararí, en la parroquia La Pica, de Maturín, quienes denunciaron este sábado 24 de enero, que suman más de 60 días sin recibir una gota de agua por tuberías. La falla, originada por la avería de la bomba principal, mantiene en vilo a cientos de familias que deben recurrir a medidas extremas para subsistir.
Moraima Palacios, residente de la zona, explicó que la solidaridad vecinal ha sido el único paliativo.
«Dependemos de un vecino que tiene pozo perforado, pero la situación es insostenible. No hemos recibido respuesta de los entes competentes pese a las reiteradas solicitudes», señaló Palacios, alertando sobre el impacto físico en niños y adultos mayores que cargan envases diariamente.




Por su parte, Eduardo Centeno, enfatizó que la comunidad se mantiene organizada a la espera de la reparación o sustitución del equipo de bombeo, una solución que las autoridades locales aún no concretan.
Por su parte, Amado Márquez, residente, indica que los habitantes de la calle donde vive se abastecen del vital liquido a través de un jagüey, que es un pozo natural que capta y almacena el agua de lluvia y escurrimientos, ubicado en ‘el bajo’. Resalta que es bastante difícil llegar hasta ese lugar y que el vital líquido no está en óptimas condiciones, ya que el espacio requiere mantenimiento.
«El jagüey está lleno de limo verde y renacuajos. Es lo que tenemos para lavar, bañarnos y, tras hervirla, hasta para cocinar», relató con preocupación Márquez.
Los afectados exigen a la Alcaldía de Maturín y a Aguas de Monagas una intervención inmediata antes de que la crisis derive en un brote epidémico.