Tras las medidas de reordenamiento impulsadas por la Alcaldía de Maturín, los vendedores informales del Bulevar Arrioja manifestaron su disposición a ser reubicados, siempre que se les garantice un espacio digno para ejercer sus labores.
“Si es posible quedarnos en este bulevar, estamos dispuestos a corrernos un poco hacia atrás, ya que las autoridades plantean que ocupamos demasiado espacio. También podríamos trabajar con una sola estructura (parrilla) para evitar obstrucciones en la calle”, propuso Ramón Lanz, vendedor del sector.






Lanz enfatizó que la prioridad para el gremio es que se les permita seguir trabajando. Asimismo, recordó que, ante la sugerencia de buscar locales en centros comerciales, hace años el fallecido presidente Hugo Chávez les asignó un proyecto de centro comercial cercano a la plaza Bolívar que aún no se ha culminado.
“Si nos van a movilizar, pedimos que sea a un lugar adecuado. Mañana, 27 de enero, tenemos una reunión con el Servicio Autónomo de Abastecimiento, Mercados y Economía Popular en Espacios Públicos (Serviamer) para definir nuestra situación de manera justa”, añadió el comerciante.
A esta petición se suman los vendedores de la calle Chimborazo, quienes también están en proceso de organización. El clamor general es alcanzar un acuerdo que les permita continuar trabajando y garantice el sustento de sus familias.
Fotos/Juan Goitía y Anselmo Sánchez (pasante)