Fallas en el servicio de asfaltado representan la principal queja de los vecinos del sector Danilo Anderson, ubicado en la parroquia Las Cocuizas de Maturín.
Detallan que, cada vez que llueve, las calles se vuelven intransitables. Para poder salir de la comunidad, la mayoría de los habitantes debe colocarse bolsas en los pies para evitar ensuciar su calzado y lograr llegar «presentables» a sus destinos.



María Sucre, residente de la zona, agregó que desde hace más de 10 años las tres calles que conforman el sector carecen de pavimento. Asegura que, aunque se han quejado en múltiples ocasiones, no han sido escuchados por las autoridades.
«Es difícil vivir con las calles llenas de tierra; se vuelve un charquero cada vez que llueve y los vecinos sufrimos mucho para salir de nuestras casas. La comunidad tampoco cuenta con aceras ni brocales», lamentó Sucre.
Otro problema crítico es la ausencia de un sistema de aguas servidas, lo que obliga a las familias a depender de pozos sépticos. Asimismo, reportan fallas constantes en el servicio de aseo urbano.


«Solicitamos a los organismos competentes que visiten el sector y elaboren un proyecto para instalar los servicios básicos que nos faltan. Ayuden al pueblo, que somos nosotros quienes votamos por ustedes», concluyó la vecina.
Fotos/Juan Goitía