Desde 200 bolívares se ubica la tarifa que cobran los carritos por puesto «piratas» desde el centro de la ciudad hasta la Zona Industrial de Maturín. Los ciudadanos denuncian que estos trabajadores informales duplican el monto durante las horas pico, afectando la economía familiar.
Estudiantes del sector señalaron que las unidades de las rutas oficiales no frecuentan la zona con regularidad. Por ello, se ven obligados a abordar vehículos no autorizados para realizar sus diligencias o asistir a sus centros de estudio.
«Me han cobrado entre 220 y 250 bolívares, dependiendo de la hora. Como en las mañanas hay escasez de transporte oficial, debo usarlos para no llegar tarde a clase. Esto es un golpe al bolsillo; el dinero no alcanza, especialmente para quienes no trabajamos. Es una situación difícil», comentó una de las usuarias afectadas.





Aunque las rutas de transporte público 26 y 51 son las que transitan por el lugar, los usuarios afirman que, en las primeras horas del día, el flujo de unidades es insuficiente y el tiempo de espera se vuelve insoportable.
Vulnerabilidad y abusos
Los residentes de este extremo de Maturín exigen mayor atención a la problemática. Los adultos mayores representan otro grupo vulnerable que padece el alto costo de los pasajes en estos vehículos particulares.
«Ellos hacen lo que quieren. He visto cómo cobran hasta 400 bolívares a quienes van hacia Las Carolinas. También denuncio que los colectores no tienen consideración; hace poco intentaron cobrarme 80 bolívares por un tramo corto. Como no completaba el monto, ofrecí lo que tenía, pero el colector comenzó a pelear conmigo. Deben entender que tanto ellos como nosotros sufrimos la crisis», relató Wilfredo Orta.
Por su parte, Carlos González sostuvo que, si bien los transportistas independientes tienen derecho al trabajo, deben ser conscientes y no fijar tarifas inalcanzables para el ciudadano común.
La otra cara: Falta de combustible
En contraste, un sector de la población considera que el transporte informal es un «alivio necesario» ante las deficiencias del servicio oficial. Esta problemática no se limita a la Zona Industrial, sino que se extiende a sectores como Los Iraníes y La Cruz.
«A ellos no les suministran combustible subsidiado como a las rutas oficiales, por lo que su situación también es complicada. Tienen derecho a trabajar, pero deben entender que todos atravesamos la misma crisis económica», agregó Richard Rincón.





Sanciones a choferes «piratas»
Representantes de la Alcaldía de Maturín informaron que, desde el pasado 20 de diciembre, al menos 354 choferes informales han sido sancionados. Las multas oscilan entre las 5 y 150 unidades tributarias municipales, y en algunos casos contemplan la suspensión de la licencia de conducir.
El Terminal Interurbano de la ciudad dispone de una oficina de atención al ciudadano para procesar denuncias contra transportistas que incurran en el cobro excesivo del pasaje urbano.
Fotos/Juan Goitía y Anselmo Sánchez (pasante)