Una mezcla sencilla de piña y pepino se ha popularizado no como un “detox”, sino como una opción básica para apoyar la digestión y la hidratación.
El pepino, compuesto mayormente por agua, aporta fibra suave que favorece el tránsito intestinal, mientras que la piña contiene bromelina, una enzima natural que ayuda a descomponer proteínas y contribuye al confort digestivo.
Especialistas señalan que esta combinación puede mejorar la hidratación, apoyar movimientos intestinales regulares y facilitar el proceso digestivo, especialmente en las primeras horas del día.
El jugo se prepara con ingredientes simples: piña fresca, pepino y agua o agua de coco, con la opción de añadir limón o menta para potenciar su frescura.
Estudios científicos han relacionado la fibra dietética con una mejor salud intestinal, así como la bromelina con la actividad de enzimas digestivas, además de destacar la importancia de la hidratación y el consumo de frutas y verduras para el adecuado funcionamiento del sistema digestivo. Por estas razones, muchas personas lo incorporan como un reinicio digestivo ligero entre comidas o al comenzar la jornada.
Vía | Versión Final