Habitantes del sector Brisas de La Floresta, en Maturín, exigen patrullaje policial inmediato tras ser víctimas de constantes hurtos de cableado eléctrico en sus hogares.
Una de las afectadas, quien prefirió mantener el anonimato por temor a represalias, relató que el pasado viernes 30 de enero, cerca de las 2:30 de la madrugada, delincuentes ingresaron al área perimetral de su vivienda para sustraer los cables de la unidad de aire acondicionado.
“Estaba despierta cuando escuché ruidos. Al asomarme por la ventana, vi a unos sujetos observando hacia el interior de mi casa. Comencé a gritar y vi a otro joven saltar el paredón para huir con ellos. Cuando salimos, ya se habían llevado el cableado; me di cuenta porque el aire de mi habitación se apagó de inmediato”, señaló la denunciante.
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Esta es la segunda vez que delincuentes entran a su propiedad con el mismo fin, aunque es el primer incideEsta es la segunda vez que delincuentes entran a su propiedad con el mismo fin, aunque es el primer incidente reportado en lo que va de año. La mujer, quien se encontraba con sus hijos menores de edad, su hermana y su cuñado, tuvo que esperar al amanecer para verificar los daños por medidas de seguridad.
Un golpe a la economía familiar
La reposición de los materiales representa un golpe severo al bolsillo familiar. La afectada destacó que ha tenido que invertir dos veces en la compra de cables para poder utilizar sus electrodomésticos.
“Gasté más de 100 dólares entre material y mano de obra, y solo pudimos empatar los cables como pudimos. Es frustrante que, con tanto sacrificio que uno hace para tener sus cosas, estas personas se las lleven tan fácilmente”.


Inseguridad generalizada
La situación no es aislada; ese mismo día, otras cuatro viviendas fueron víctimas de robos similares. Los vecinos insisten en que la falta de vigilancia ha convertido la zona en un blanco fácil.
“Desde el 2025 la zona se ha vuelto peligrosa nuevamente. A mí me han robado a mano armada más de cinco veces caminando hacia la avenida principal de La Floresta para tomar el transporte público. Los motorizados aprovechan la soledad de las calles”, denunció otro residente.
La comunidad asegura que, tras un periodo de relativa calma, el hampa ha vuelto a tomar el control del sector ante la ausencia persistente de patrullaje.
Fotos/Juan Goitía