El ciclón tropical Gezani tocó tierra en la principal ciudad portuaria de Madagascar con vientos superiores a 195 kilómetros por hora (km/h), lo que provocó al menos nueve fallecidos y 19 heridos, informaron este miércoles las autoridades del país insular del océano Índico.
La tormenta impactó la ciudad oriental de Toamasina la noche del martes 10 de febrero, y provocó el derrumbe de viviendas, cortes de electricidad y daños generalizados en infraestructura.
El servicio meteorológico nacional emitió alertas rojas en varias regiones, y advirtió sobre posibles inundaciones y deslizamientos de tierra a medida que el sistema avanzaba hacia el interior.
Oficina Presidencial
Imágenes difundidas por la Oficina Presidencial muestran barrios anegados, techos arrancados, postes eléctricos caídos y árboles desarraigados. El suministro eléctrico permanece interrumpido en amplias zonas de Toamasina, ciudad que alberga alrededor de 300 mil habitantes.
El presidente Michael Randrianirina, quien asumió el poder tras un golpe militar en octubre, visitó la zona afectada para evaluar los daños y reunirse con los damnificados.
Madagascar, con una población de 31 millones de habitantes, es particularmente vulnerable a los ciclones procedentes del océano Índico. La temporada ciclónica se extiende de noviembre a marzo, período en el que el país enfrenta fenómenos recurrentes que afectan gravemente su infraestructura y economía.
El pasado 31 de enero, el ciclón tropical Fytia dejó 14 fallecidos y más de 85 mil desplazados, según la Oficina Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres.
Desde 2020, la isla, la cuarta más grande del mundo, ha sido impactada por más de una docena de tormentas tropicales o ciclones. De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, estos eventos generan pérdidas anuales estimadas en 85 millones de dólares en infraestructura, lo que dificulta el desarrollo de uno de los países más pobres del planeta.
Aunque Gezani se ha debilitado a tormenta tropical mientras cruza la isla de este a oeste, los pronósticos indican que podría desplazarse hacia el canal de Mozambique y volver a intensificarse, con posibilidad de impactar nuevamente territorio malgache la próxima semana.
La capital, Antananarivo, situada a unos 100 kilómetros al sur de la trayectoria principal del fenómeno, permanece bajo alerta roja ante el riesgo de crecidas y anegamientos.
El paso de Gezani vuelve a evidenciar la exposición estructural de Madagascar a eventos climáticos extremos, en un contexto de vulnerabilidad social y limitadas capacidades de respuesta ante desastres naturales.
Vía VTV