El caso Epstein sigue cobrándose cabezas en Europa. La última, la de una figura que simboliza como pocas el poder de las élites financieras mundiales: el presidente y director ejecutivo del Foro de Davos, el noruego Borge Brende, quien este jueves ha anunciado su dimisión tras verse salpicado por el escándalo.
Según consta en la última tanda de archivos sobre el pederasta liberados por el Departamento de Justicia de EE.UU., Brende –quien antes de presidir el Foro fue ministro de Exteriores de su país– cenó en tres ocasiones con Epstein en Nueva York, entre el 2018 y el 2019, y llegó a discutir con él la posibilidad de que la entidad que dirigía se convirtiera en “una alternativa a la ONU”. Ambos mantuvieron además varios contactos por correo electrónico y mensaje de texto, el último de los cuales tuvo lugar la semana anterior a la detención del depredador sexual.
Después de que salieran a la luz estas informaciones, Brende declaró que “desconocía por completo el pasado y las actividades delictivas de Epstein”, y pidió perdón por lo sucedido. Pero sus disculpas no bastaron para atajar la crisis: el alcance del escándalo obligó a la junta directiva del Foro a encargar una investigación independiente, con el fin de esclarecer la naturaleza de las relaciones entre el presidente de la entidad y el pederasta.
Según ha informado hoy el Foro, esas pesquisas han concluido sin nuevas revelaciones de calado. Aun así, Brende ha presentado su renuncia. “Tras una cuidadosa reflexión, he decidido dimitir”, ha afirmado el político a través de un comunicado. “Ahora es el momento adecuado para que el Foro continúe su importante labor sin distracciones”, agregó. Sus cargos serán ocupados de manera interina por Alois Zwinggi, hasta que se elija a un sucesor permanente.
Vía Globovisión