Eduardo Fernández, comerciante y productor local con puesto de ventas en el Mercado Viejo, informó que el precio del queso ha experimentado un incremento aproximado del 20 % en las últimas semanas. Según explicó, este ajuste está impulsado principalmente por la marcada disminución en la producción de leche a causa de la temporada de sequía.
El fenómeno, que coincide tradicionalmente con la temporada de Cuaresma, ha generado una baja en la oferta de productos lácteos. Fernández señaló que, aunque el ajuste afecta el bolsillo del consumidor, el comportamiento del mercado sigue un patrón cíclico anual.


«Actualmente los precios están un poco más elevados debido a la baja producción por el ciclo de sequía. El costo suele disminuir hacia principios o mediados de mayo, cuando la producción aumenta al máximo y se sincera el precio al público», detalló el productor.
Factores determinantes: Clima y divisas
A diferencia de años anteriores, cuando la inflación era el principal motor de los ajustes, en esta ocasión convergen dos variables: la escasez de pastos para el ganado y el deslizamiento de la tasa oficial del dólar emitida por el Banco Central de Venezuela (BCV).
«Se nota el cambio de precio por el alza diaria del dólar en el BCV, pero no es tan significativo como en años anteriores. Los precios se han mantenido relativamente estables, pero la sequía siempre provoca este repunte», añadió Fernández.

Demanda sostenida
Pese al escenario de costos, la afluencia de compradores en el Mercado Viejo se mantiene constante. Los consumidores monaguenses continúan priorizando rubros específicos de la dieta regional para asegurar su alimentación.
De acuerdo con el comerciante, productos como el queso duro llanero (seco), el semiduro, la natilla y el prensado de búfala mantienen una demanda sostenida, lo que permite que el flujo comercial sea fluido a pesar de la coyuntura climática.
Fotos/Juan Goitía/Anselmo Sánchez (pasante)