La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha bloqueado —por el momento— las iniciativas de diversos aliados en Oriente Medio para establecer canales de diálogo que detengan el conflicto armado con la República Islámica de Irán. Según informes de la agencia Reuters, que cita a tres fuentes cercanas al Gobierno, la Casa Blanca mantiene una postura de «cero negociación» mientras avanza la ofensiva militar.
Omán: El mediador histórico queda al margen
Entre los esfuerzos diplomáticos rechazados destaca el de Omán, país que tradicionalmente ha servido como puente de comunicación entre Washington y Teherán. De acuerdo con las fuentes consultadas, el sultanato habría intentado abrir canales de contacto en reiteradas ocasiones desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero; sin embargo, la respuesta estadounidense ha sido tajante: no hay interés en la vía diplomática.
Prioridad: El debilitamiento militar de Teherán
Un alto funcionario de la Administración Trump confirmó que la estrategia actual del mandatario es puramente ofensiva. El objetivo prioritario de Washington es mermar las capacidades operativas y de defensa del ejército iraní antes de considerar cualquier acercamiento político.
«Al presidente no le interesa negociar en este momento. Vamos a continuar con la misión sin pausa. Quizá llegue un día para la diplomacia, pero no es ahora», sentenció el funcionario.
Impacto en la región
La negativa de la Casa Blanca a dialogar incrementa la incertidumbre en Oriente Medio y presiona a los aliados regionales, quienes temen una expansión del conflicto que afecte la estabilidad energética y el comercio en el Estrecho de Ormuz. Mientras tanto, las operaciones militares continúan intensificándose en territorio persa.
Con información de Notitarde