El reciente incremento de las tarifas del transporte público en Maturín, que pasó de manera abrupta de 60 a más de 100 bolívares, ha desatado una ola de indignación entre los usuarios. Los ciudadanos denuncian que este ajuste se realizó sin previo aviso y lo más grave, sin que exista una mejora en las condiciones de los vehículos que prestan el servicio en la capital monaguense.
Sobre esta situación, la señora Rosa Ramos, adulta mayor, manifestó su descontento no solo por el monto, sino por el estado físico de los autobuses.



«Está bien que cobren, pero que tengan esa unidad bien bonita, bien presentada. Los asientos rotos y donde quiera se paran, a lo loco. Uno se va y se va desbaratado hasta allá hasta la casa», señaló Ramos.
Aunado al deterioro de la flota, los maturineses piden una reestructuración profunda de las rutas. Los pasajeros reportan que es común viajar en unidades con exceso de personas, donde los colectores obligan a los usuarios a ir de pie a pesar de pagar una tarifa elevada. Para muchos, el aumento es injustificado si no se garantiza primero la seguridad y el confort del pasajero.
Supervisión de las unidades en mal estado
Ramón León, usuario frecuente del transporte, considera que las autoridades deben intervenir antes de autorizar cualquier ajuste tarifario ya que hay muchas unidades que están en mal estado.
«Yo creo que primero deberían hacer una reestructuración de todas las rutas, acomodar todo, sacar todos los carros que no sirven y luego sí aumentarlo. No estoy de acuerdo con que vayan personas paradas; si pagas un pasaje caro, te vas incómodo», añadió León.


Siguen los maltratos
La población denunció el maltrato recurrente hacia los sectores más vulnerables. Pues, residentes de sectores como El Nazareno y La Floresta aseguran que los transportistas evitan recoger a estudiantes y personas de la tercera edad para no cumplir con el pasaje preferencial, dejándolos varados en las paradas durante horas.



«Es un abuso porque ayer cobraban 70 bolívares y hoy amanecieron cobrando 110. A las personas mayores y a los estudiantes a veces ni los montan. Tienen que tomar cartas correspondientes y ver los tabuladores, porque hay autobuses que no los tienen y cobran carísimo», sentenció Paola Jiménez, ciudadana.
Fotos/Juan Goitía/Anselmo Sánchez (pasante)