En una jornada histórica, la comunidad de la parroquia San José Obrero recibió con júbilo la visita del Señor Nuncio Apostólico, según informó la Diócesis de Maturín este miércoles 18 de marzo.
Durante este encuentro de profunda comunión, Su Excelencia conoció de cerca el testimonio vivo de la Pastoral Familiar y el caminar de las Pequeñas Comunidades Cristianas, las cuales representan el corazón latente de nuestra vida parroquial.





Su presencia, como signo de unidad con el Santo Padre, fortaleció los vínculos de fraternidad y renovó el compromiso de ser una «Iglesia en salida», atenta siempre a las necesidades espirituales de cada hogar.
Al testificar la labor incansable de los movimientos, Monseñor Alberto Ortega exhortó a los fieles a perseverar en la misión evangelizadora con valentía y caridad pastoral.
«Que San José Obrero interceda por los frutos de este encuentro y por las intenciones de toda nuestra Iglesia en Monagas».
Fotos/Juan Goitía