El pasado martes 7 de abril de 2026, la vereda Los Manguitos en el de partamento del Cesar se convirtió en el escenario de una tragedia que ha conmocionado a toda Colombia y que pone sobre la mesa una realidad urgente: la fragilidad emocional de nuestros jóvenes frente al uso de la tecnología.
La muerte de Jordan Geovanny Pérez Murillo, de apenas 13 años, no fue producto de un accidente fortuito, sino el desenlace de una crisis emocional detonada por una situación cotidiana. Según los reportes, el adolescente se negó a dejar su celular para almorzar, lo que llevó a un familiar a retirarle el dispositivo como medida correctiva. Lo que parecía una norma de orden habitual provocó en el menor una reacción irreversible que terminó con su vida minutos después dentro de su propia vivienda.
Más que un berrinche: Un llamado de auxilio
Este caso es un espejo doloroso de la dependencia digital y la falta de herramientas para la gestión de la frustración en la adolescencia. No se trata simplemente de “un celular”, sino de cómo estos dispositivos se han convertido en extensiones de la identidad y el refugio emocional de los menores, haciendo que cualquier límite sea percibido como una amenaza catastrófica.
Puntos para la reflexión familiar:
Identificar la dependencia: Si un menor reacciona con agresividad extrema, ansiedad o desesperación ante el retiro de una pantalla, es una señal clara de que necesita apoyo profesional, no solo disciplina.
Comunicación antes que imposición: Establecer acuerdos de uso previo ayuda a que el cerebro adolescente procese mejor los límites.
Priorizar la salud mental: La depresión y la ansiedad juvenil a menudo se esconden detrás de una pantalla. Escuchar los silencios y observar los cambios de ánimo es vital para prevenir desenlaces fatales.
La partida de Jordan Geovanny nos deja una lección amarga. Que su memoria sirva para que, como padres y cuidadores, busquemos puentes de diálogo y entendamos que la salud mental de nuestros hijos es la prioridad absoluta en este mundo hiperconectado.
Línea de Ayuda: Si tú o alguien que conoces está pasando por un momento difícil o tiene pensamientos de autolesión, busca ayuda profesional de inmediato. En Colombia, puedes comunicarte con las líneas territoriales de salud mental o acercarte al centro de salud más cercano. No estás solo.
Vía El Regional del Zulia