Apenas unas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un alto el fuego, la artillería israelí retomó sus operaciones contra diversas localidades en el sur del Líbano, según informó la Agencia Nacional de Noticias libanesa (NNA).
Los reportes desde el terreno confirman que los bombardeos han impactado directamente en las zonas de Khiam y Dbeibine. Además del fuego de artillería, testigos en la zona informaron ráfagas de ametralladoras y maniobras terrestres que contradicen el cese de hostilidades pactado en la Casa Blanca.
Esta actividad militar genera una tensión crítica sobre la efectividad de la mediación estadounidense. El despliegue de las Fuerzas de Defensa de Israel no muestra señales de repliegue en las áreas fronterizas, sumiendo a la población civil en una nueva fase de incertidumbre.
Violaciones al cese al fuego y vigilancia aérea
Reporteros locales desplegados en la zona de conflicto han documentado la continuidad de las maniobras bélicas:
- Ataques terrestres: Persistencia de disparos de artillería en el sector oriental.
- Sobrevuelos: Presencia constante de aviones de reconocimiento sobre la ciudad de Rashaya y las laderas occidentales del monte Hermón.
- Incumplimiento: Estas acciones desafían el silencio de las armas que debía entrar en vigor tras seis semanas de enfrentamientos ininterrumpidos.
El alcance del acuerdo anunciado por Washington
El pasado jueves, Donald Trump presentó un esquema de tregua de diez días, con un inicio formal programado para las 17:00 hora EST. El objetivo del mandatario era establecer un corredor para la asistencia humanitaria y un espacio de negociación política.
Sin embargo, el incumplimiento en el campo de batalla pone a prueba la capacidad de las potencias internacionales para sostener el compromiso. A este escenario se suman las advertencias de Teherán; el Ministerio de Exteriores iraní ya había condicionado la duración del pacto al fin total de las agresiones israelíes, calificando la paz en el Líbano como un pilar fundamental del entendimiento bilateral con Washington.
La estabilidad regional pende de un hilo mientras los observadores internacionales documentan cada movimiento que desafía el cronograma establecido desde el Despacho Oval.
Con información de Ultimas Noticias