El Ministerio de Comercio de China anunció una orden que prohíbe a sus entidades nacionales reconocer o ejecutar las sanciones impuestas por Estados Unidos, en una nueva escalada de la contraofensiva legal del gigante asiático contra las medidas coercitivas de Washington.
La medida responde a la reciente inclusión de firmas chinas en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN, por sus siglas en inglés). Esta designación implica la congelación de activos y la prohibición de transacciones financieras, lo que, según el comunicado oficial citado por Prensa Latina, supone una interferencia directa en las actividades comerciales legítimas con terceros países.
Un escudo legal contra la «extraterritorialidad»
La cartera de Comercio fundamentó esta decisión en el reglamento chino diseñado para contrarrestar la aplicación extraterritorial indebida de leyes extranjeras. Según Beijing, las sanciones estadounidenses carecen de fundamento en el derecho internacional y violan las normas básicas que rigen las relaciones diplomáticas y comerciales globales.
«China se opone firmemente a cualquier sanción unilateral impuesta sin el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU», subrayó el Ministerio, calificando las acciones de Washington como una vulneración a la soberanía comercial.
Protección de activos y soberanía comercial
Con esta nueva orden, el gobierno chino refuerza su compromiso de proteger los intereses de sus ciudadanos y empresas frente a las presiones externas. Los puntos clave de la medida incluyen:
- Invalidez jurídica: Las empresas locales tienen prohibido acatar las restricciones de la lista SDN.
- Defensa de derechos: Se activan mecanismos legales para proteger los activos y la operatividad de las entidades afectadas.
- Rechazo al bloqueo: Beijing denuncia que estas sanciones obstaculizan el flujo comercial normal fuera de la jurisdicción estadounidense.
Contexto de una disputa global
Este movimiento se produce en un clima de alta tensión donde China ha intensificado su marco legal para responder a las sanciones de Estados Unidos, particularmente en sectores estratégicos como el comercio energético y la tecnología. Al fortalecer sus mecanismos de respuesta, Beijing busca mitigar el impacto del dólar como herramienta de presión política y asegurar su autonomía en el comercio global.
Vía Con EL Mazo Dando