Los vecinos del sector San Judas I, ubicado en la parroquia San Simón, de Maturín, alzaron su voz para denunciar el avanzado estado de deterioro de sus arterias viales. Según los afectados, la comunidad suma más de 15 años sin recibir planes de pavimentación, lo que ha reducido las calles a tramos de arcilla que dificultan el tránsito de peatones y vehículos.
Dargen Maicán, vecina afectada, describió todo lo que padecen para movilizarse en medio del lodo.
«La vialidad está colapsada, cuando llueve, es imposible salir incluso para tomar el transporte público en las paradas, porque todo se convierte en un charquero. Somos un sector extenso y es frustrante no contar con el asfalto que merecemos», expresó.
Por su parte, Daijandra Almey, calificó la realidad de la comunidad como «crítica». Resaltó que la acumulación de agua tarda días en secar, afectando directamente la vida útil de los vehículos y motos que pasan por los baches y desniveles del terreno a diario.
Proyectos inconclusos
Los vecinos recordaron que, aunque en el pasado se anunció un proyecto de asfaltado para la zona, nunca se ejecutó en su totalidad, quedando limitado solo a sectores aledaños. Ante la ausencia de mantenimiento oficial, la comunidad ha tenido que encargarse del desmalezamiento constante.
«Al ser calles de tierra, el monte crece con mucha rapidez, lo que genera una proliferación de mosquitos y otros animales rastreros que ponen en riesgo nuestra salud», señalaron los consultados.
Los habitantes hicieron un llamado a las autoridades regionales y locales, solicitando formalmente ser incluidos en los planes de recuperación vial que se ejecutan actualmente en diversos sectores de Maturín, bajo las directrices del Gobierno Nacional, con el fin de dignificar las condiciones de vida de las cientos de familias que allí residen.





Fotos | Arialex Brazón