El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió este sábado un comunicado oficial en el que manifiesta su profunda preocupación ante la comunidad internacional por el derrame de hidrocarburos originado en Trinidad y Tobago. El incidente ha provocado una emergencia ambiental de gravedad en las aguas del Golfo de Paria y en el litoral de los estados Sucre y Delta Amacuro.
De acuerdo con las evaluaciones técnicas preliminares, el vertido ha impactado severamente ecosistemas marinos de alta sensibilidad, afectando de manera directa a comunidades pesqueras y comprometiendo recursos hidrobiológicos estratégicos para la seguridad alimentaria de la región.
Impacto Ecológico y Social
Los informes oficiales advierten sobre riesgos críticos para la biodiversidad local, con especial énfasis en:
- Humedales y manglares: Ecosistemas clave para la protección costera y el equilibrio ecológico.
- Fauna marina: Afectación directa de especies vulnerables y hábitats de reproducción.
- Economía local: Impacto negativo en la actividad artesanal y la subsistencia de las comunidades costeras venezolanas.
Acción Diplomática y Exigencias
Ante la magnitud del evento, la administración liderada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha instruido a la Cancillería para que exija formalmente a la República de Trinidad y Tobago la entrega inmediata de toda la información técnica sobre el origen del incidente.
Asimismo, Venezuela demanda la presentación de un plan integral de mitigación y contención del crudo, exhortando al cumplimiento estricto del derecho internacional ambiental y la adopción de medidas urgentes para la reparación de los daños ocasionados.
El Gobierno Bolivariano ratificó que mantendrá el despliegue de los equipos de monitoreo para resguardar la soberanía ambiental y proteger a la población afectada.

Vía Con El Mazo Dando