Humberto Cruz, una de las promesas mexicanas en el béisbol profesional en el sistema de granjas de los Padres de San Diego, regresa a su país natal tras declararse culpable por tráfico de inmigrantes (sin documentos) y sentenciado a prisión por la gravedad de sus actos.
El joven lanzador de 19 años, admitió ante las autoridades federales haber respondido a un anuncio que prometía «dinero fácil» a cambio de recoger personas. Según reportes de The Athletic, le ofrecieron mil dólares por pasajero, siendo plenamente consciente de que se trataba de individuos que no contaban con estatus legal en los Estados Unidos.
“Comprendo que mis acciones no han estado a la altura de las expectativas que se tienen de mí como profesional y como representante de esta organización. Asumo la responsabilidad de mi conducta y reconozco el impacto que ha tenido en mis compañeros, en el club y en quienes nos apoyan”, dijo el jugador en un comunicado.
El serpentinero azteca aceptó la culpa y decidió deportarse voluntariamente. De acuerdo con informes de ese medio, Cruz perdería su visa de trabajo por 10 años, lo que, en conjunto con sus actos, harían prácticamente imposible un retorno futuro a las Grandes Ligas.
De acuerdo con las leyes migratorias de los Estados Unidos, la pena máxima por el trafico de inmigrantes es de 10 años; sin embargo, al declararse culpable y aceptar sus actos, además del tiempo ya cumplido, solo deberá cumplir con 30 días de prisión.
Vía Notitarde