En la calle El Retiro de La Cruz, de Maturín, los vecinos denunciaron fallas críticas en el suministro de agua. Aseguran que rara vez cuentan con el servicio de forma continua, lo que ha obligado a las familias a buscar alternativas desesperadas para cubrir sus necesidades básicas.
El origen de la crisis radica en el constante deterioro de la bomba que surte a la zona. Los habitantes señalaron que, ante la falta de soluciones definitivas, la comunidad ha tenido que organizarse de manera independiente para recaudar fondos y costear las reparaciones del equipo, el cual se encuentra ubicado en las instalaciones de la Escuela Caripe.





«La comuna llega y recoge fondos para poder acomodar la bomba. A veces llega Aguas de Monagas y lo realiza, pero mayormente se le da un refrigerio para que ellos, mientras estén ahí realizando ese operativo, se les ayude con eso», explicó Anniayesis Naranjo, residente del sector.
La situación se agrava porque esta bomba no solo abastece a la calle El Retiro, sino también a varios sectores aledaños. Esto genera una deficiencia crítica en la presión y frecuencia del suministro, obligando a los vecinos a permanecer alerta durante las madrugadas para recolectar algo de agua cuando el servicio se activa de forma inestable.
«Toca cargar porque hay veces que llega el agua en casa de un vecino que tiene bomba y la comunidad la busca allí, relató Naranjo sobre la rutina diaria de la comunidad.


A pesar de que el sector cuenta con una estabilidad relativa en el servicio eléctrico en comparación con otras parroquias de Maturín, donde denuncian cortes de hasta cinco horas, la falta de agua potable sigue siendo el principal obstáculo para la calidad de vida de los habitantes de La Cruz.
Los vecinos hicieron un llamado a las autoridades para que se gestione la instalación de una bomba nueva y se estabilice el sistema de distribución de manera permanente.
Fotos/Juan Goitía