Nuevos detalles han salido a la luz en el juicio por la muerte de Ian Watkins, el exvocalista de la banda Lostprophets. El tribunal de Wakefield presentó grabaciones de las cámaras corporales de los guardias, captadas instantes después de que el convicto fuera apuñalado mortalmente en su celda el pasado 11 de octubre.
Detalles del ataque
Según la fiscalía, el ataque contra Watkins fue ejecutado con una rapidez quirúrgica, durando apenas 20 segundos. El informe forense detalla que el exmúsico recibió tres puñaladas en el rostro y el cuello; una de ellas seccionó la vena yugular, provocándole la muerte.
El principal sospechoso, el recluso Rashid Gedel, es acusado de haber propinado las estocadas antes de entregar el arma a un segundo implicado, Samuel Dodsworth, para su ocultamiento. Ambos procesados han negado los cargos ante el tribunal.
«Que duermas bien»
Durante la audiencia del pasado jueves, se exhibieron videos que muestran el caos posterior al crimen. En las imágenes se observa al personal de seguridad abordando a Gedel, mientras un grupo de médicos intentaba realizar maniobras de emergencia a Watkins dentro de su celda.
En el audio de una de las cámaras corporales, se escucha nítidamente a Gedel gritar una frase que ha conmocionado a la audiencia: «Que duermas bien, Watkins, muchacho».
Antecedentes del caso
Ian Watkins se encontraba cumpliendo una condena de 35 años de prisión por una serie de delitos sexuales atroces contra menores de edad. Su caso, sentenciado en 2013, fue uno de los más mediáticos del Reino Unido debido a la gravedad de los cargos y su estatus como figura del rock alternativo.
El juicio actual busca determinar la responsabilidad directa de Gedel y Dodsworth en lo que las autoridades consideran un ataque premeditado dentro de la cárcel de máxima seguridad de Wakefield.
Con información de Notitarde