Escenas

Fallece el saxofonista Sonny Rollins

El fallecimiento del célebre saxofonista ocurrió en su residencia de Woodstock, Nueva York, según informaron sus cuentas oficiales

El mundo de la música está de luto. Sonny Rollins, el legendario músico cuyas composiciones enérgicas y profundas lo convirtieron en el último gran titán de la era dorada del jazz, murió este lunes a los 95 años. El fallecimiento del célebre saxofonista ocurrió en su residencia de Woodstock, Nueva York, según informaron sus cuentas oficiales.

«Con gran pesar y profundo cariño anunciamos el fallecimiento de Sonny Rollins», expresaba el comunicado difundido en las redes sociales del artista, encendiendo las alarmas y los homenajes en toda la comunidad musical internacional.

El legado musical del ‘Coloso del Saxofón’

Apodado «el coloso del saxofón» a raíz del lanzamiento de su influyente y aclamado álbum homónimo de 1956 (Saxophone Colossus), Rollins revolucionó el género a través del hard bop, un estilo de jazz intenso que rompió con las limitaciones estructurales de la época.

A lo largo de su prolífica carrera, Rollins compartió escenario y redefinió el instrumento junto a otros gigantes icónicos de la historia del jazz:

  • Charlie Parker
  • Coleman Hawkins
  • Miles Davis
  • Thelonious Monk
  • John Coltrane (con quien mantuvo una relación de profunda admiración mutua y una célebre rivalidad creativa).

A diferencia de muchos de sus contemporáneos de la posguerra, cuyas vidas se vieron truncadas de forma temprana, Rollins disfrutó de una carrera inusualmente longeva. El músico continuó perfeccionando su arte hasta bien entrados los 80 años, superando incluso problemas respiratorios que limitaban sus apariciones públicas. «Sigo vivo porque sigo aprendiendo», declaró a la agencia AFP en 2016, atribuyendo su longevidad a la introspección y la práctica del yoga, disciplinas que lo alejaron de los excesos de las drogas y el alcohol.

Jazz, activismo político y espiritualidad

Para Sonny Rollins, el jazz nunca fue mero entretenimiento; fue una poderosa herramienta de comentario social, político y espiritual.

El movimiento por los derechos civiles

En 1958, lanzó su célebre obra de 20 minutos Freedom Suite, una pieza instrumental marcadamente política con la que alzó la voz a favor de la lucha de los afroamericanos por la igualdad. En las notas del álbum, Rollins dejó una declaración histórica:

«Estados Unidos está profundamente arraigado en la cultura negra […]. Qué irónico que el negro, que más que cualquier otro pueblo puede reivindicar la cultura estadounidense como propia, sea perseguido y reprimido».

Refugio en la tragedia y misticismo

El alcance de su saxofón también abrazó el dolor colectivo. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Rollins actuó en Boston apenas cuatro días después del ataque, una emotiva presentación que quedó grabada en un álbum en vivo en homenaje a las víctimas. Asimismo, su música absorbió el misticismo y la paz interior que descubrió durante sus largos periodos de retiro espiritual en la India y Japón.

Tras casi siete décadas en los escenarios, y habiendo sufrido la pérdida en 2004 de su esposa y mánager durante 40 años, Lucille, Rollins se despide como el último puente vivo hacia los años más gloriosos y transformadores del jazz americano.

Con información de Primicia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Back to top button

Acceder

Registro

Restablecer la contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico y recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.