La tecnología se consolida como una aliada clave en la medicina infantil. La empresa de salud digital Inrobics Social Robotics lidera el proyecto «Rehabilitación hospitalaria y domiciliaria basada en Robótica Social Asistencial e Inteligencia Artificial para población pediátrica», una iniciativa diseñada para optimizar los tratamientos de niños con daño neurológico desde sus hogares.
A través del autómata Robic, la plataforma ofrece una alternativa innovadora para complementar las terapias tradicionales. “El objetivo no es sustituir al profesional sanitario, sino ampliar sus capacidades, mejorar la motivación de los pacientes pediátricos y facilitar que parte del tratamiento pueda continuar en casa”, explicó Fuensanta García Martín, terapeuta ocupacional del proyecto.
¿Cómo funciona ‘Robic’ y la IA ‘Alma’?
Esta plataforma tecnológica, nacida de investigaciones universitarias en España, combina la robótica social con Alma, una Inteligencia Artificial social que guía tanto las acciones del robot físico como las de avatares virtuales interconectados.
El sistema destaca por su versatilidad en el tratamiento domiciliario, permitiendo:
- Guiar ejercicios terapéuticos: Diseñados específicamente para la recuperación motriz.
- Estimulación cognitiva: Actividades dinámicas que ejercitan la mente del menor.
- Desarrollo de habilidades: Dinámicas lúdicas orientadas a mejorar la comunicación.
- Monitoreo médico: Sensores avanzados de captura de movimiento que recopilan datos objetivos sobre el desempeño y evolución del paciente.
El reto de la motivación en la rehabilitación pediátrica
En los tratamientos neurológicos infantiles, la repetición constante de los ejercicios es indispensable para lograr avances significativos. Sin embargo, mantener a un niño motivado durante semanas o meses suele ser uno de los mayores desafíos para los especialistas y las familias.
Gracias a este enfoque de ludificación (gamificación), varios pacientes pediátricos perciben al robot no como un aparato médico, sino como un compañero de juegos. Esto transforma las exigentes sesiones de rehabilitación en una actividad lúdica, haciendo el proceso de recuperación mucho más llevadero y eficaz.
Con la información precisa captada por los sensores de Robic, los profesionales sanitarios pueden evaluar a distancia si el paciente realizó la actividad correctamente y medir con exactitud su evolución clínica.
Con información de VTV