Este sábado 13 de junio, los habitantes del municipio Acosta se congregaron con profunda devoción para celebrar el Día de San Antonio de Padua, santo patrono y protector de esta jurisdicción del oriente venezolano.
Desde las primeras horas de la mañana, la iglesia colonial de la localidad recibió a decenas de fieles, quienes acudieron al templo para dar gracias, cumplir promesas por favores recibidos y elevar oraciones por el bienestar familiar, en una festividad que combina de forma armónica la fe religiosa con las tradiciones folclóricas de la región.
Para la comunidad acostense, esta festividad representa un punto de encuentro intergeneracional que resguarda su herencia cultural. El santo franciscano, reconocido históricamente por su cercanía con los sectores más vulnerables, es recordado por la feligresía local como un símbolo de nobleza y fe inquebrantable.
Solidaridad e identidad cultural
Durante la jornada litúrgica, uno de los momentos más significativos fue la tradicional bendición y distribución del pan de San Antonio. Esta práctica, que evoca la caridad del santo hacia los más necesitados, se mantiene viva en el municipio como una sólida manifestación de hermandad y solidaridad comunitaria.
Las autoridades eclesiásticas y organizadores locales informaron que las actividades culturales, así como las procesiones con la sagrada imagen del patrono, se extenderán en diversas comunidades de la entidad monaguense durante el resto del fin de semana.
Vía Globovisión