Luego de que el dólar superara los 700 bolívares, el precio de proteínas esenciales como la carne y los huevos se incrementó en carnicerías del Mercado Viejo y comercios asiáticos de Maturín. Esta repentina devaluación quebró la relativa estabilidad de precios registrada en las últimas semanas, obligando a comerciantes y consumidores a ajustar sus presupuestos a contrarreloj.
El impacto ha sido especialmente severo en los cortes de carne roja, los cuales registraron saltos significativos en los mostradores en un lapso extremadamente corto, según testifican los propios trabajadores del sector cárnico en la zona.



»La carne llegó un momento que estaba estable, pero con este aumento tan drástico del dólar se disparó. En menos de 15 días se posicionó de 6,669 a 9,22 dólares», asegura Yelitza González, dueña de una carnicería.
Esta realidad se torna aún más compleja al comparar los precios con cadenas de distribución de mayor envergadura y con los populares locales de propietarios asiáticos, donde el costo de la vida parece correr a un ritmo diferente.
«En otros establecimientos grandes la carne pasó los 11 dólares. Todo esto porque el dólar se posiciona hoy en más de 700 bolívares. En los comercios asiáticos también están muy altos los precios».



Por su parte, el sector avícola no ha quedado exento de la inercia inflacionaria. El cartón de huevos se cotiza actualmente en 3.990 bolívares, mientras que el medio cartón se ubica en 1.900 bolívares.
A pesar de que este último rubro experimentó una subida considerada como «leve» por los comerciantes, la prioridad de muchos negocios locales sigue siendo la supervivencia comercial y la empatía con la comunidad. Diversos carniceros aseguran estar haciendo esfuerzos extraordinarios para mantener los precios lo más bajos posible, pensando directamente en el debilitado bolsillo de sus clientes habituales.
Fotos/Juan Goitía