En un contexto global marcado por la inmediatez de la era de la información y la virtualidad, el lingüista y profesor universitario magíster José Cova-Gaspar, coordinador del Centro de Estudios Textuales (CETEX) del Instituto Pedagógico de Maturín, perteneciente a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, analiza el rol de la universidad pedagógica frente a los nuevos paradigmas del lenguaje, la formación docente y el impacto social del conocimiento.
A través de 5 dimensiones, exploramos junto al experto invitado los impactos de las ciencias del lenguaje en la era contemporánea, el sentido de la investigación en el ámbito pedagógico, los desafíos de la lectura y la escritura en el umbral de lo digital, la resistencia de la producción editorial académica, así como las experiencias gerenciales en época de inmediatez, virtualidad y crisis.
De la filología clásica al impacto social
Históricamente, la investigación en las ciencias del lenguaje y la literatura se ha percibido como una disciplina puramente teórica o de archivo. ¿Cómo rompe el CETEX con ese tradicionalismo?
Ciertamente, la investigación en las ciencias del lenguaje y la literatura ha estado fundamentada históricamente en la filología clásica. Sin embargo, el Centro de Estudios Textuales ha asumido una estrategia de gestión de vanguardia que conecta el quehacer investigativo con las realidades globales, regionales, nacionales e institucionales. En este momento, nos encontramos desarrollando proyectos de gran impacto, como la enseñanza de la lectura y la escritura en el contexto sociocomunitario, así como la construcción de la paz a través del discurso.
El sentido de investigar en una universidad pedagógica
¿Qué importancia tiene la investigación en el CETEX y en la UPEL en este momento donde la información es tan veloz y fugaz, siendo una universidad de esencia pedagógica?
Es una pregunta muy pertinente, sobre todo porque nos invita a cuestionarnos el sentido, el porqué y el aporte de la investigación en una institución cuya razón de ser es fundamentalmente el componente docente. No obstante, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador demuestra su talante vanguardista en el marco del Diseño Curricular 2015. Este diseño contempla un conjunto de ejes curriculares que tributan a la formación docente mediante la articulación de tres ámbitos motores: la Investigación, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y la Práctica Profesional.
En el caso particular de la especialidad de Lengua y Literatura, las unidades curriculares se acoplan a estos ejes para generar producciones desde la práctica profesional y dejar un testimonio documentado de la investigación que se genera en nuestras líneas. Es decir, además de ejercer la práctica pedagógica sobre la enseñanza de la lengua, reflexionamos y cuestionamos los paradigmas tradicionales bajo los cuales se ha venido enseñando, proponiendo —a través de la praxis investigativa— las transformaciones que este momento epocal demanda.
El libro físico frente a la pantalla
En esa transición irreversible hacia lo virtual, surge inevitablemente el debate entre el formato físico y la pantalla. Desde su perspectiva, ¿cómo deben convivir el papel y los nuevos soportes digitales en la enseñanza?
Es una apreciación muy personal: la lectura convencional, la del contacto con el papel y el olor de la tinta, ofrece una experiencia absolutamente diferente a la lectura en soportes digitales como tabletas, computadoras o teléfonos. En lo particular, no cambio la experiencia de pasar las páginas físicamente, de hojear y volver la mirada hacia el lugar que mi deseo guíe. Sin embargo, aunque no soy un nativo digital, he crecido en este ecosistema de interacción veloz, inmediata e instantánea y he logrado conquistar ambos escenarios, desenvolviéndome de manera amigable y sostenible tanto en lo digital como en lo convencional.
No obstante, sostengo que antes de dar el salto a lo digital, debemos realizar un ejercicio complejo e intenso en lo tradicional. Volver la mirada hacia la práctica del trazo físico, del escribir a mano, es una experiencia insustituible. La lectura y la escritura tradicionales son procesos complementarios e indispensables; es necesario consolidar primero esos procesos base para luego poder migrar con éxito hacia otros ecosistemas, códigos e interacciones virtuales.
Expansión y vanguardia editorial
Bajo su gestión, el panorama de divulgación científica del CETEX ha experimentado un crecimiento notable. ¿Cómo ha sido este proceso de relanzamiento y fundación de plataformas arbitradas en las circunstancias actuales?
Ha sido un trabajo titánico y un verdadero acto de resistencia científica. Históricamente, la única revista del centro era Textura; en nuestra gestión asumimos el reto de rescatarla, relanzarla y llevarla formalmente al formato electrónico. Pero no nos quedamos allí. Con el firme propósito de abrir nuevos espacios para el debate del saber, fundamos el boletín Reminiscencias y la Revista Transdisciplinaria Notoriedades, dos proyectos nacidos en este periodo que tengo la responsabilidad de dirigir y editar directamente.
Mantener vigentes estas publicaciones con rigurosidad científica e indexación en tiempos tan adversos ha sido posible gracias a que asumí la tarea de tejer nuevas redes institucionales e intelectuales. Contamos con el respaldo valioso y significativo de un grupo de colegas de diversas universidades de Venezuela y de Latinoamérica, quienes actúan como árbitros y colaboradores permanentes. Estas revistas no son simples depósitos de artículos; son el testimonio vivo de que, desde el Instituto Pedagógico de Maturín, lideramos redes que traspasan fronteras y consolidan la presencia de nuestra investigación lingüística en la comunidad internacional.
Gerencia y visión estratégica ante la emergencia digital
Administrar una unidad de investigación con tanta trayectoria implica grandes retos en la actualidad. ¿Cuál ha sido su visión estratégica para gerenciar el CETEX en estos tiempos de inmediatez, virtualidad y crisis?
El Centro de Estudios Textuales se ha caracterizado históricamente por ser una instancia de investigación de cara a las vanguardias. En esta época que nos ha tocado dirigir, marcada por una aguda emergencia digital, por la crisis presupuestaria más estruendosa de la historia y por el carácter instantáneo de las interacciones, nuestra visión estratégica ha sido conectar la investigación con el quehacer de la gente: con las comunidades, con las escuelas y con el acontecer global. El ejercicio investigativo no puede seguir siendo una actividad aislada de escritorio o de laboratorio; debe conectarse con las realidades y con el sentir, vinculándose directamente con las problemáticas de un mundo en crisis paradigmática y en constante efervescencia comunicativa, trastocado por todo lo que nos toca la piel diariamente. Allí está la clave, en reconocer las limitaciones y abordarlas desde el saber erudito de las ciencias, no para contemplarlo, sino para procurar transformarlo en oportunidad de progreso.
Por ello, los proyectos que desarrollamos en el CETEX no solo abordan las prácticas tradicionales de lectura y escritura, sino que extrapolan esos elementos teóricos hacia la era digital. Nos enfocamos en analizar cómo se está enseñando en este momento y en sugerir caminos para transitar este panorama histórico de manera más asertiva, situada, contextualizada y cónsona con la realidad digital que define nuestro presente.