Habitantes de Maturín reportaron fuertes retrasos en el servicio de transporte público este viernes 24 de julio. Durante las primeras horas de la jornada festiva, el flujo habitual de unidades disminuyó considerablemente, lo que obligó a cientos de usuarios a reprogramar sus traslados y a soportar largas esperas para llegar a sus destinos.
Afectados señalaron que las rutas 32, 33, 51, 20, 1, 8, 18, 40, 41 y 16, entre otras, presentaron bajas frecuencias con tiempos de espera en las paradas que superaron los 30 minutos. Esta situación provocó aglomeraciones de personas en los puntos de abordaje más concurridos tanto del centro como de la periferia de la capital monaguense.



«Llevo más de media hora esperando cualquier unidad que pase para La Cascada; las paradas están medio llenas y los pocos carritos que pasan vienen totalmente llenos», manifestó Colina Guzmán, ciudadana encuestada en la parada de la plaza Rómulo Gallegos.
La lentitud en la prestación del servicio se atribuye principalmente al carácter feriado de la fecha, momento en el cual una parte significativa de los conductores y avances de las diferentes líneas suele tomarse la jornada libre o reducir drásticamente el número de vueltas operativas.
A pesar de que se trataba de un día festivo nacional, numerosos trabajadores, comerciantes y personas con compromisos personales expresaron su molestia ante la falta de previsión en los planes de contingencia para garantizar el desplazamiento mínimo de la población en la entidad monaguense.



«Entendemos que sea feriado, pero la gente igual necesita movilizarse a trabajar o hacer sus compras; las autoridades deberían supervisar que se cumpla con un mínimo de unidades», resaltó Antonio Cedeño desde la parada de la plaza Piar.
Los usuarios hicieron un llamado a las autoridades del transporte para que regulen las guardias en días feriados, asegurando así un servicio constante que evite el colapso de las paradas en fechas patrias.
Fotos/Juan Goitía