A veces no podemos concentrarnos. Por lo que sea. Por cansancio, por la vida en general o porque estamos estresados o cansados. ¿Y si hubiera un método que nos ayude a poner toda nuestra atención en la tarea que tenemos pendiente durante un periodo corto de tiempo?
En concreto existe uno que nos ayuda a focalizar la atención durante un tiempo relativamente breve y que podemos aplicar tanto si estamos estudiando como en el trabajo. “Está diseñada para mejorar la concentración y, por tanto, ayuda a aumentar el rendimiento y la productividad”, explica a CuídatePlus Elena Herráez Collado, psicóloga y directora del Centro Sanitario Psikigai Psicología, de Leganés.
Este es el caso de la técnica pomodoro, en la que dedicamos 25 minutos a centrarnos por completo en la tarea que tengamos entre manos. “Nuestro cerebro está enfocado al cien por cien en una única actividad sin distracciones”. De hecho su nombre, que significa tomate en italiano, proviene del temporizador de cocina con la forma de esta verdura que su inventor, Francesco Cirillo, utilizaba para su diseño.
La técnica se centra en trabajar por intervalos de 25 minutos y a cada bloque se le denomina pomodoro. “Tras cada pomodoro de 25 minutos debe realizarse una pausa de 5 minutos. La técnica original propone realizar cuatro bloques y al finalizar llevar a cabo una pausa más larga de 15 o 30 minutos si pretendemos seguir más tarde con esta tarea”, explica Herráez.
Beneficios de trabajar por pomodoros
Los beneficios de trabajar de esta forma, además de ayudarnos a huir de la procrastinación y centrarnos en lo que tenemos hacer, permite que trabajemos mejor. Según la psicóloga, el método pomodoro nos ayuda:
- Mejorar el rendimiento al reducir las distracciones.
- Reduce el estrés.
- Disminuye el cansancio.
No hay mejor persona que uno mismo para conocerse y saber cuánto tiempo es capaz de centrarse en algo que requiera atención. Sin embargo, Herráez recomienda respetar el tiempo en el que está diseñada la técnica pomodoro, ya que “como señalaba su inventor, a partir de 30 minutos disminuye la productividad” y las distracciones se multiplican y nos afectan más. Por eso, si descansamos esos 5 minutos tras el intervalo de 25 eso nos permite “resetear nuestra capacidad de atención y afrontar el siguiente bloque en mejor forma”, apunta la psicóloga.
Tiempo de flujo como alternativa
SI la técnica pomodoro no es para nosotros, bien porque se nos queda corta, o quizá larga, o porque no estamos cómodos con ella, existen otras alternativas. Una de ellas es la técnica flow time o tiempo de flujo. “Se trabaja de forma similar con periodos de concentración y otros de descanso. Con la diferencia de que en este caso se plantean intervalos flexibles que se adapten mejor a la capacidad atencional de cada persona en cada momento”, explica Herráez.
¿Es posible hacer un pomodoro en oficinas?
Si trabajamos en espacios abiertos con más personas, como les ocurre a muchos trabajadores en las oficinas, dice Herráez que habrá que ajustar expectativas. ¿Por qué? Porque aplicar esta técnica que busca la concentración plena en una tarea es mucho más difícil en sitios comunes. “O bien se buscan espacios donde podemos estar libres de interrupciones durante el pomodoro o se acortan los tiempos. Pero es fácil que en esos momentos se nos interrumpa a nivel externo”.
Vía Cuídate Plus