En la sede principal de Cáritas Maturín, ubicada en el sector El Silencio de Campo Alegre, se solicita el apoyo urgente de las autoridades y de la comunidad para cortar y podar varios árboles que quedaron severamente afectados tras la caída de otras especies maduras y la fractura parcial de una de ellas.
La afectación ocurrió la tarde de este martes 25 de agosto, cuando las fuertes ráfagas de viento registradas en la zona provocaron el colapso de dos árboles de gran tamaño en el recinto de esta institución religiosa, situado justo al lado del Seminario San Pablo Apóstol.
Los ejemplares impactaron de manera directa sobre la estructura del módulo de salud, ocasionando el rompimiento del techo y grietas considerables en una de sus paredes.
Afortunadamente, el incidente no dejó lesionados ni pérdidas humanas que lamentar, a pesar de haber ocurrido en un día de alta concurrencia por la atención en el comedor comunitario.


Aunque comisiones de Protección Civil y de la Policía del Estado Monagas acudieron al sitio para atender la emergencia y evaluar los daños, se requiere de equipamiento especializado.
Actualmente, los equipos de rescate y voluntarios carecen de una motosierra para retirar los restos de los árboles caídos y proceder a la tala preventiva de otras especies que quedaron inestables y amenazan las instalaciones del seminario contiguo.


«Necesitamos con urgencia una motosierra para cortar las ramas y los árboles en riesgo alrededor de nuestra sede. No podemos transitar con seguridad por el área mientras continúen las lluvias y las ráfagas de viento. De una de las especies solo se desprendió la mitad y la estructura restante quedó sumamente débil», precisó Liliana Zabala, coordinadora de Primeros Auxilios de Cáritas.
Por su parte, la iglesia Santo Domingo de Guzmán sufrió daños con el desprendimiento de un techo recién recuperado, además de generar roturas en los demás techos. Cabe recalcar que en este espacio está la otra sede de Cáritas.
Fotos: Arialex Brazón