Las autoridades de Noruega sancionaron a un operador de embarcaciones tras hacer sonar la sirena de niebla de su barco para despertar intencionadamente a un oso polar que dormía en las costas del archipiélago ártico de Svalbard.
El gobernador de la región, Lars Fause, informó a través de un comunicado oficial que el incidente ocurrió a principios de agosto en Lomfjorden, un fiordo ubicado en el estrecho de Hinlopen. Tras percatarse de la presencia del mamífero durmiendo en tierra, el navegante accionó la bocina del navío, lo que provocó que el animal se despertara sobresaltado y se viera obligado a desplazarse.
Sanción por infracción a las leyes de protección ambiental
La denuncia fue interpuesta por miembros de la propia tripulación del barco. Al evaluar el caso, el gobernador determinó que la acción constituyó una alteración deliberada de la fauna silvestre, vulnerando la Ley Ambiental de Svalbard. Esta normativa prohíbe de forma explícita «perturbar, atraer o perseguir innecesariamente a los osos polares».
El infractor, cuya identidad las autoridades no revelaron, aceptó la multa de 50.000 coronas noruegas (aproximadamente $5.307 dólares) que le impusieron y se comprometió a realizar el pago correspondiente.
Protección de la fauna en Svalbard
El archipiélago de Svalbard alberga una población fija de unos 300 osos polares, la cual forma parte de los 3,000 ejemplares que transitan por la región del mar de Barents y el Ártico ruso occidental.
La normativa ambiental de la zona establece regulaciones estrictas para garantizar la conservación de esta especie vulnerable:
- Protección legal: La caza de osos polares es ilegal en Svalbard desde su declaración como especie protegida en 1972.
- Distancias de acercamiento (julio a febrero): Prohibido aproximarse a menos de 300 metros (984 pies).
- Distancias en época de apareamiento (marzo a junio): Prohibido aproximarse a menos de 500 metros (1,640 pies).
Con información de Cactus 24