El balance de víctimas mortales por el desbordamiento del río Bhotekoshi en el centro de Nepal ascendió a 359 personas, según reportó la policía local a través del diario Kathmandu Post. La catástrofe fue provocada el pasado 26 de agosto por una riada originada tras la fractura de una estructura glaciar en la vertiente china de la región fronteriza.
De acuerdo con los análisis del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la crecida no obedeció a un movimiento telúrico, como sostuvieron las primeras versiones, sino al colapso violento de un glaciar. El súbito incremento en el caudal irrumpió en el distrito de Rasuwa, colindante con el Tíbet, causando graves destrozos a lo largo de la cuenca hídrica.
Las autoridades confirmaron además tres personas fallecidas en territorio chino y mantienen la búsqueda de más de 1.400 ciudadanos reportados como desaparecidos tras el paso de la corriente. El repentino aumento del flujo de agua destruyó infraestructuras viales, viviendas y tramos carreteros en ambos lados de la frontera.
En las zonas afectadas, equipos de emergencia y cuerpos de rescate desplegaron operativos intensivos para la localización de sobrevivientes y el despeje de los escombros acumulados. Los organismos internacionales y locales mantienen el monitoreo en la región ante posibles deslizamientos secundarios derivados de la inestabilidad del terreno
Vía Mazo