Cada vez que llueve con fuerza en Maturín, los tramos de la avenida Miranda y la calle Monagas se inundan por completo. Esta situación alarma a los comerciantes informales de la zona; aunque ven que se limpian las alcantarillas, no entienden por qué el agua sigue colapsando ambas vías.
«A pesar de que vemos que limpian y hacen mantenimiento a las alcantarillas, la zona se inunda demasiado cuando llueve. El agua sube tanto que desborda la acera y tarda mucho en bajar», comentó una trabajadora informal del sector.



El incremento del caudal ha alcanzado cotas críticas recientemente, afectando de manera directa a los comercios formales de la zona.
«La situación es tan grave que el agua inundó incluso el conocido comercio ubicado en la esquina de las calles Miranda y Monagas. Cada vez que llueve con intensidad, el agua amenaza con entrar a los locales», explicó la comerciante.
La jornada del pasado martes 25 de agosto fue especialmente crítica para los trabajadores de la vía pública, quienes enfrentaron fuertes ráfagas de viento y el aumento progresivo del caudal.



«Ese día la lluvia fue torrencial. Las ráfagas de viento sacudían los puestos de un lado a otro y el agua estuvo a punto de arrastrarlos. Afortunadamente no perdimos mercancía de valor, pero varias cosas se mojaron y el susto fue enorme», concluyó.
Los afectados instan nuevamente a las autoridades a auditar el sistema de drenaje y el asfaltado local, garantizando así la protección de los comercios del centro y de sus fuentes de empleo frente a los temporales.
Fotos/Juan Goitía