En la Catedral Nuestra Señora del Carmen de Maturín, la fe y la devoción se hicieron presentes desde las 9:00 de la mañana de este 8 de septiembre, con la celebración de la primera eucaristía en honor a la Natividad de la Virgen del Valle.
El ambiente dentro del templo estuvo marcado por el fervor, el agradecimiento y las oraciones de cientos de devotos que llenaron completamente las instalaciones para rendir homenaje a la patrona del Oriente venezolano.
El párroco de la catedral, presbítero Samael Gamboa, estimó una asistencia masiva a lo largo de la jornada festiva.
«Prevemos que más de 5 mil personas visiten el templo durante este día para participar en las dos misas programadas y en la tradicional procesión en honor a nuestra Patrona», indicó el párroco.


Entre los asistentes, los testimonios de fe y compromiso espiritual reflejan la arraigada tradición mariana en la región. Lelis Carvajal, feligrés y habitante del sector San Vicente, compartió la motivación de su presencia en las festividades.
«Soy fiel creyente de la Virgen porque siempre he sido muy devota y seguidora de la fe católica. Desde el fondo de mi corazón siento una gran veneración hacia ella. Para mí es muy grato y emocionante estar aquí acompañándola en su día, pidiéndole que nos siga protegiendo y derrame mucha salud sobre nuestras familias», expresó.


Por su parte, la devoción también convoca a quienes mantienen vivas sus raíces regionales tras décadas de residencia en la capital monaguense. Ana Marcano Guerra, de 84 años y oriunda de la isla de Margarita, relató el significado que tiene esta festividad en su vida.

«Mariana de corazón soy, y de la Virgen del Valle más devota no puedo ser. Toda mi familia, desde mis ancestros, ha sido católica y mariana. Aunque por mi edad celebro principalmente desde el hogar, venir a rendirle homenaje es una tradición que llevo en el alma», manifestó Marcano Guerra.


La jornada continuará durante el resto del día con la segunda misa a las 5:00 de la tarde y la esperada procesión, en la que se prevé la participación masiva de la comunidad monaguense.


Fotos: Juan Carlos Goitía