Los habitantes de las comunidades Los Godos y 23 de Enero, en la capital monaguense, manifestaron su júbilo al iniciar la veneración a la Patrona del Oriente venezolano desde las primeras horas de este 8 de septiembre.
Durante un recorrido por la zona, se constató cómo los altares familiares adornados con flores frescas, globos blancos y azules, y las tradicionales estampas de la Madre de Dios, engalanan las fachadas de las viviendas y los espacios comunitarios. Esta manifestación de fe y devoción demuestra que la tradición sigue más viva que nunca en Maturín.





«Llevamos semanas organizándonos entre vecinos para limpiar las calles y adornar cada esquina. Para nosotros, «Vallita» es un símbolo de protección, salud y esperanza en cada hogar», expresó María Rodríguez, habitante del sector Los Godos.
Durante la jornada, los devotos expresaron sus promesas y peticiones por el bienestar de la región. En este día de profunda trascendencia espiritual, se destacó el espíritu de unidad que une a las familias orientales.
«Le pedimos a la Virgen que bendiga a nuestras familias, traiga prosperidad a Maturín y proteja la salud de nuestra juventud. Esta es una tradición que nos heredaron nuestros abuelos y que hoy mantenemos con orgullo», afirmó José Ramos, vecino de la comunidad 23 de Enero.


Peregrinación de Vallita
Las manifestaciones de fe se multiplican en toda la ciudad con rosarios cantados y compartires comunitarios durante la mañana, como antesala a los actos centrales.
Por su parte, la Diócesis de Maturín invitó a la feligresía a participar en las ceremonias en honor a la Santísima Virgen en la Catedral. La institución detalló que, tras la misa solemne de las 5:00 p. m., los fieles acompañarán la tradicional procesión por la emblemática calle La Planta del sector 23 de Enero.
Fotos/Juan Goitía