María Consuelo Córdoba, sobreviviente de un ataque con ácido en Colombia, ha decidido cancelar su solicitud de eutanasia tras recibir una nueva oportunidad para continuar con su tratamiento de reconstrucción facial. Tras más de dos décadas de intervenciones quirúrgicas y continuo dolor, la mujer afirmó que desea seguir viviendo gracias al apoyo de organizaciones y especialistas que se sumaron a su causa.
Originaria de Istmina (Chocó), María Consuelo sufrió la agresión en el año 2000 en Bogotá a manos de su entonces pareja sentimental, Dagoberto Ensuncho Sánchez, luego de que ella se negara a retomar la convivencia. El ataque le provocó severas secuelas físicas y emocionales que la llevaron a someterse a decenas de cirugías a lo largo de los años.
Apoyo social y avance médico: los factores decisivos
El cambio de decisión ocurrió tras la intervención de la organización Vamos Por Más, entidad que gestionó los recursos y procedimientos médicos necesarios para reconstruir su nariz y boca, zonas gravemente afectadas por el químico.
«Estoy muy feliz y muy contenta con esos ángeles que he conocido. Yo sí quiero hacerme mi cirugía; ya no voy a hacerme ninguna eutanasia», declaró María Consuelo al confirmar que aceptará el nuevo tratamiento.
Una lucha constante por la calidad de vida
El caso de María Consuelo ha sido una referencia nacional sobre la violencia de género y el impacto de los ataques con sustancias corrosivas. Aunque en los momentos de mayor angustia consideró la muerte asistida como una opción para cesar el sufrimiento, la confirmación de estas nuevas cirugías le permitirá mejorar su calidad de vida y funcionalidad facial.
Las próximas fases del procedimiento médico se enfocarán en la reconstrucción funcional de la zona buco-nasal, paso clave para su recuperación integral.
Con información de Cactus 24