Habitantes de la comunidad Aguas Dulces, en el municipio Uracoa, exigen la demolición urgente de un tanque de agua potable en estado de colapso. La estructura metálica presenta un avanzado deterioro que compromete gravemente su estabilidad y desprende residuos oxidados. Los vecinos alertan que la infraestructura representa un peligro inminente para la vida de las familias del sector y para la integridad de un templo cristiano cercano.
Asimismo, advierten que el inminente derrumbe dejará a toda la población sin el suministro del vital líquido, por lo que hacen un llamado urgente a las autoridades gubernamentales para que atiendan la situación antes de que ocurra una tragedia.
«El tanque se encuentra en condiciones deplorables. Por lo tanto, los habitantes exigen su demolición, ya que el riesgo es constante: con cada lluvia o ráfaga de viento, la estructura se tambalea y desprende pedazos de óxido», advirtió un vecino a través de las redes sociales.



La principal preocupación de las familias es la cercanía de la infraestructura a recintos públicos como la iglesia cristiana evangélica local, a la que adultos y niños acuden con regularidad.
«Es tal el riesgo que, cuando están en pleno culto y empieza a llover o se registran fuertes ráfagas de viento, se ven obligados a suspender la actividad y evacuar el templo por temor a que la estructura colapse sobre ellos», manifestaron los afectados.
Los residentes aseguran haber agotado todas las instancias institucionales, desde los organismos hidrográficos y ministeriales a nivel regional y nacional, hasta las autoridades municipales. Sin embargo, hasta la fecha no han obtenido una respuesta satisfactoria.



«Ya hemos acudido a Aguas de Monagas, pero nadie nos da una respuesta. Tampoco lo hacen la alcaldía ni la gobernación. Tememos que en cualquier momento el tanque se desplome sobre la iglesia o afecte a los niños de la comunidad», concluyó el vecino, quien prefirió mantenerse en el anonimato.
La comunidad exige la intervención inmediata de los organismos de prevención y servicios públicos para demoler y reemplazar el sistema de almacenamiento antes de que ocurra una tragedia.
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