Vecinos, padres y representantes de la U.E. «Victoria Ramírez Molinos», ubicada en el sector Fundemos de Maturín, hacen un llamado de urgencia a las autoridades gubernamentales para que ejecuten la rehabilitación integral de la institución.
La comunidad educativa denuncia el avanzado estado de deterioro de la cancha deportiva y la urgente necesidad de impermeabilizar las aulas. Actualmente, los estudiantes desarrollan sus actividades físicas y recreativas en condiciones precarias, quedando expuestos tanto a las inclemencias del tiempo como a las consecuencias del abandono de la infraestructura escolar.





«Los estudiantes se ven obligados a recibir las clases de Educación Física en una losa de concreto deteriorada, rodeada de maleza y sin una estructura que los proteja de las altas temperaturas. Hago un llamado urgente a las autoridades competentes para que visiten la institución y constaten personalmente esta grave realidad», denunció la representante Mary Marcano.
A la grave situación de la infraestructura deportiva se suma el deterioro progresivo de las aulas del nivel superior. Testimonios de la comunidad escolar revelan que, ante cada episodio de lluvias, las severas filtraciones obligan a evacuar a los estudiantes hacia la planta baja para resguardar su integridad y garantizar la continuidad de las actividades académicas.




«Esta cancha lleva años abandonada. Además, los salones de la planta alta sufren filtraciones constantes cada vez que llueve, lo que nos obliga a reubicar a los estudiantes en las aulas de abajo», denunció Edis Rengel, madre de un alumno de quinto año.
A pesar de las recientes labores de desmalezamiento y limpieza en los alrededores del liceo, la comunidad escolar sostiene que estas medidas son insuficientes. Ante el deterioro estructural, los representantes y vecinos exigen la restitución de las cercas perimetrales y las rejas de protección que colapsaron hace años.
Asimismo, solicitan un plan integral de pintura e impermeabilización que garantice un entorno digno, óptimo y seguro para el desarrollo de la población estudiantil.
Fotos/Juan Goitía