Los constantes racionamientos eléctricos en el estado Monagas han vuelto a alterar de manera drástica la cotidianidad de los hogares, impactando de forma crítica a las familias con niños pequeños. Las interrupciones del servicio, que en diversos sectores se extienden por varias horas consecutivas, entorpecen las tareas escolares, el descanso nocturno y la conservación de los alimentos.
Padres y representantes manifiestan que el rendimiento y la salud de los más pequeños se ven seriamente comprometidos al no contar con energía eléctrica durante los periodos dedicados al estudio y al sueño. La falta de aire acondicionado o ventiladores en medio de las altas temperaturas locales, obliga a las familias a buscar alternativas imprevistas para sobrellevar la situación.


«Los niños se trasnochan porque tienen que hacer la tarea. Uno se levanta temprano para prepararlos para la escuela y estamos sin luz, resolviendo con bombillos recargables. Así estamos haciendo para sobrellevar la situación», expresó Yajaira Linero, residente del sector San Vicente de Maturín.
Además del desvelamiento y las dificultades para cumplir con el calendario escolar, los habitantes denuncian los riesgos y complicaciones que implican los prolongados cortes para la salud general del núcleo familiar y la atención de personas dependientes.
«Los prolongados cortes de electricidad están afectando gravemente la salud de la población. En la casa donde me hospedo viven dos adultos mayores enfermos que debemos trasladar constantemente de un lugar a otro en busca de un sitio seguro hasta que se restablezca el servicio», denunció Elvimar Valdivieso, habitante del municipio Cedeño.


A la paralización de las actividades socioeducativas se suma el temor recurrente por la pérdida de artefactos electrodomésticos y el deterioro de la comida almacenada, un problema generalizado que incrementa los costos del presupuesto familiar.
«Los alimentos se descongelan y se vuelven a congelar; todos sabemos que así pierden su sabor y terminan por echarse a perder. Al final, nos vemos obligados a consumir más de la cuenta para no desperdiciar la comida, pero esa no es la solución. Además, los electrodomésticos se están arruinando. ¿Ante quién presentamos nuestro reclamo?», cuestionó.
Frente a este escenario, los ciudadanos reiteran su llamado a los organismos responsables de la administración del sistema eléctrico para que se establezcan programas claros y se brinden soluciones definitivas que resguarden la tranquilidad y calidad de vida de la población.
Fotos/Juan Goitía