Ante las continuas interrupciones del servicio eléctrico que afectan a la región, el equipo reporteril de La Prensa de Monagas salió a las calles para consultar la opinión de los ciudadanos sobre los esquemas de racionamiento. El debate se centra en dos opciones: mantener los cortes continuos de 6 a 7 horas o dividirlos en dos bloques diarios (3 horas en la mañana y 3 en la tarde/noche). El objetivo de la consulta fue determinar cuál de estas dinámicas resulta menos agotadora para la rutina diaria de la población.
Esta discusión cobra relevancia luego de que autoridades como el gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, sugirieran públicamente la opción de fraccionar los bloques de racionamiento para mitigar el impacto en los hogares.
El rechazo al doble corte y el peso en la rutina familiar
Para muchos usuarios, la idea de sufrir dos apagones al día genera mayor incertidumbre. Katiusca Veracierta, madre de familia, manifestó su total desacuerdo con ambas alternativas, señalando el fuerte impacto emocional y logístico que esto genera en los hogares.
«Realmente los que llevamos todas las de perder somos nosotros», lamentó Veracierta.
«En mi caso, que soy una mamá que llega con los niños cansados, lo que quiero es estar en mi casa tranquila, lejos de la angustia del trabajo. No veo conveniente ninguna de las dos opciones, pero de tener que elegir, es más favorable que la luz se vaya en la mañana, porque es cuando la mayoría de las personas están en la calle. En la noche uno llega a descansar y el corte es más fuerte, tanto para uno como para los muchachos».
En sintonía con esta postura, Yaneth Rosa, residente del urbanismo Lagua Paraíso de la Zona Industrial, respaldó la permanencia de los bloques continuos, siempre y cuando se apliquen durante el día. En su sector, los cortes actuales se extienden de 6 a 7 horas diarias.
«Personalmente siento que es más factible que sigan siendo corridas y no divididas en dos bloques. Así no tenemos que andar con el temor de que, a pesar de que ya se fue la luz en el día, en la tarde o en la noche se volverá a ir. Los cortes diurnos son menos traumáticos y más manejables», enfatizó Rosa.
La exigencia clave: cronogramas oficiales
Más allá de la duración o el método del racionamiento, la principal exigencia de los monaguenses es la previsibilidad. Jairo Ortega destacó que la falta de información oficial agrava la crisis y pidió el regreso de los cronogramas programados.
«El gran problema es la desinformación. Las autoridades deberían notificar con antelación cómo van a hacer los racionamientos, para que la gente esté consciente de qué hacer y qué no hacer según las horas establecidas», explicó Ortega. El ciudadano recordó que este sistema ya se ha aplicado en crisis anteriores con mejores resultados para la comunidad: «Como sucedió hace algunos años, cuando publicaban el plan de racionamiento y uno se organizaba según los horarios de los cortes. Eso sería, en cierta forma, lo que nos ayudaría a nosotros».




Foto | Juan Carlos Goitía