Un tumor ovárico de aproximadamente 70 centímetros de diámetro fue extirpado a una paciente del estado La Guaira durante una intervención quirúrgica de alta complejidad, debido al compromiso de estructuras vitales como la aorta, la vena cava, los uréteres y el hígado.
El procedimiento fue realizado en una clínica privada de la entidad por un equipo médico encabezado por el cirujano guaireño Francisco Rodríguez, de destacada trayectoria en la red pública y privada de salud de la región. El caso fue captado inicialmente en la Maternidad de Macuto, donde la paciente recibió atención y orientación médica antes de concretarse la intervención.
Rodríguez explicó que se trataba del tumor ovárico de mayor tamaño que ha operado en su carrera profesional. La masa había provocado importantes alteraciones en el funcionamiento del organismo, entre ellas dificultades respiratorias, hipertensión, disminución de la producción de orina e hinchazón pronunciada de las extremidades.
«Es un caso particularmente complejo desde el punto de vista técnico. El tumor comprometía estructuras vitales y la paciente no toleraba permanecer acostada porque presentaba dificultades respiratorias», detalló el especialista.
La complejidad del procedimiento estuvo determinada por las dimensiones de la lesión, sus adherencias a estructuras anatómicas y el riesgo de que la liberación repentina de la masa provocara alteraciones circulatorias. Por ello, el equipo realizó la resección de manera progresiva.
Durante la operación también se identificó otra lesión de menor tamaño en el ovario contralateral y una adherencia firme al lecho hepático que requirió reparación del hígado.
Mejoría tras la intervención
El cirujano destacó que, una vez retirado el tumor, la paciente comenzó a experimentar cambios favorables en sus funciones orgánicas. La producción de orina aumentó considerablemente, la presión arterial disminuyó y mejoró su capacidad respiratoria.
La paciente, Susana Lovera, residente del sector Camurí Grande, en la parroquia Naiguatá, relató que pasó cerca de un año buscando atención médica y que inicialmente la lesión fue confundida con un tumor localizado en el hígado.
Explicó que el crecimiento progresivo de la masa llegó a limitar su movilidad, alimentación y capacidad para realizar actividades cotidianas. También presentaba cifras elevadas de presión arterial, dificultades para orinar e hinchazón de las piernas.
La mujer había acudido a la Maternidad de Macuto antes del terremoto que afectó a La Guaira en junio de 2026.
«Llegó un momento en que ya no podía ni caminar. Después de la operación, mi tensión se estabilizó, puedo orinar normalmente y me siento mucho mejor», expresó Lovera, quien continúa en recuperación.
Rodríguez indicó que la paciente ha recuperado progresivamente funciones que estaban comprometidas por la compresión que ejercía el tumor. No obstante, precisó que el resultado de la biopsia está pendiente y permitirá determinar la naturaleza definitiva de la lesión.
El caso destaca la complejidad del abordaje quirúrgico de tumores de grandes dimensiones y la importancia de la evaluación especializada ante masas abdominales de crecimiento progresivo.


Vía Últimas Noticias