Habitantes y conductores que transitan por la vía que conecta el sector La Puente con el Complejo Habitacional La Gran Victoria, en el municipio Maturín, denunciaron el progresivo deterioro de la arteria vial, un problema que se agrava ante la crítica falta de alumbrado público.
Los choferes que frecuentan la zona señalaron que, de las más de 20 luminarias instaladas en el tramo, solo cinco funcionan correctamente. Esta situación sumerge a gran parte de la vía en una oscuridad total al caer la noche, incrementando los riesgos de accidentes y hechos delictivos.
“Tenemos meses denunciando esta situación. Por aquí transitan vehículos, motos y peatones; es un peligro inminente. Estamos ansiosos por una solución, ya que esto se ha vuelto un dilema sin mejoras a la vista”, afirmó Julio Gómez, usuario recurrente de la ruta.





El «pantano» de Las Casas Chinas
Asimismo, los afectados destacaron el grave deterioro del asfalto a la altura del sector Las Casas Chinas. En este punto, los baches han transformado la carretera en un camino de tierra que, con las lluvias, se convierte en una laguna que oculta los huecos y anula la visibilidad.
“Además de la ‘boca de lobo’ en la que se transforma la vía por las noches, debemos lidiar con el mal estado del pavimento. Ya han ocurrido varios accidentes porque los conductores, al intentar esquivar los cráteres, terminan colisionando entre sí”, comentó un vecino de la zona.






Riesgo bajo la lluvia
Transportistas de las distintas rutas que cubren el sector describen la situación como crítica. Aseguran que los charcos cubren baches profundos, convirtiendo el trayecto en una «trampa mortal».
“Paso todos los días por aquí porque vivo en ‘Los Iraníes’ y la calle está cada vez peor. Con las lluvias el peligro es constante; son demasiados huecos en un tramo tan corto”, relató Neptalí Fuenmayor.
Los denunciantes aseguran que estos baches tienen más de seis meses sin recibir atención oficial. Explican que es casi imposible no caer en ellos, dado que la mayoría se encuentran en el centro de la calzada, obligando a realizar frenazos bruscos que ponen en riesgo a quienes circulan detrás.
“Necesitamos que reparen la calle antes de que ocurra un accidente fatal. Por aquí circula desde carga pesada hasta motorizados, y todos estamos en riesgo”, sentenció Julio Rojas, conductor afectado.
Fotos/Juan Goitía