Conductores de transporte público y particulares denunciaron una situación de peligro en la vía que comunica al sector La Puente con el Complejo Habitacional La Gran Victoria. Según los afectados, sujetos desconocidos lanzan objetos contundentes para romper los vidrios de los vehículos y obligar a los choferes a detenerse con el fin de asaltarlos.
Aunque la incidencia delictiva en la zona se había mantenido bajo control durante años, los usuarios señalan que desde inicios de 2025 estos ataques han resurgido. Si bien no ocurren a diario, la frecuencia de los incidentes ha generado alarma entre quienes transitan regularmente por esta arteria vial.



Horarios críticos y modus operandi
“Hay momentos en que lo hacen a las 12:00 del mediodía, a las 5:00 p. m. o al oscurecer. Es un peligro grande y, gracias a Dios, hasta ahora muchos casos se han quedado en el intento porque los conductores no se detienen”, comentó Gustavo Flores, habitante del sector.
Por su parte, Jesús Zapata, comerciante de la zona, indicó que, a pesar de la cercanía de módulos policiales, es fundamental incrementar el patrullaje en horarios específicos. Zapata aseguró que los responsables suelen ser jóvenes del mismo sector que aprovechan la soledad de la vía.
“Es gente de la zona que lanza piedras para atracar; los mismos propietarios de los vehículos llegan a mi negocio contando lo sucedido. Esto ocurre, sobre todo, al caer la noche. Los entes gubernamentales deben abocarse a sus funciones, ya que los ciudadanos llevan más de tres meses denunciando esta situación”, enfatizó.



El temor de los transportistas
Quienes transitan obligatoriamente por esta ruta, como los profesionales del volante, reiteraron el llamado de alerta a las autoridades para evitar una tragedia o un robo masivo en las unidades colectivas.
“He pasado por aquí y nos han lanzado piedras; incluso hay personas a las que ya les partieron los vidrios. Da temor circular cuando la vía está sola, por eso solicitamos que la policía se mantenga activa y vigilante en el sitio”, concluyó un transportista de la ruta.
Fotos/Juan Goitía