La quema indiscriminada de basura es un problema que perjudica gravemente a los habitantes de Las Cocuizas, especialmente a los 50 adultos mayores que residen en la casa hogar «Dr. Marcos Serres Padilla», en el municipio Maturín. Esta situación, que se ha prolongado por años en una quebrada adyacente utilizada como vertedero improvisado, ha alcanzado niveles críticos durante la actual temporada de sequía.
Yulitza Sánchez, gerontóloga del centro, denunció que el humo persistente penetra directamente en las cabañas donde residen los abuelos, muchos de los cuales padecen condiciones de base como asma y alergias severas.
»Para su edad, esto representa una contaminación muy grande; produce infecciones respiratorias tanto en ellos como en el personal. El foco de incendio lleva activo aproximadamente 21 días sin una solución definitiva», señaló Sánchez.
A pesar de que los Bomberos de Monagas han acudido al sitio en seis ocasiones, las llamas se reavivan debido a la acumulación profunda de desechos. La comunidad y los trabajadores del geriátrico coinciden en que la solución no es solo apagar el fuego superficial, sino realizar un saneamiento profundo.
»Si eso no lo excavan y remueven todos esos desechos, no se va a apagar. También necesitamos vigilancia policial constante; no solo que den una vuelta, sino que estén realmente pendientes, ya que estos abuelos son los más afectados», enfatizó la licenciada.
Vecinos de comunidades aledañas también resultan afectados
Por su parte, habitantes de sectores cercanos como Simón Rodríguez y Brisas del Guarapiche también reportan afectaciones constantes.
»En toda la sequía hacen esto para sacar hierro o por descuido. Teniendo un contenedor en esta esquina, la gente ya no tendría necesidad de botar la basura allí», sugirió un vecino de apellido Díaz.
Ante la gravedad del escenario, el personal del geriátrico y los vecinos hacen un llamado a las autoridades competentes y a la Alcaldía de Maturín para que se instale un sistema de recolección eficiente y se proceda al saneamiento de la quebrada.
Asimismo, aseguraron que la falta de conciencia ciudadana, sumada a la irregularidad en la frecuencia del aseo urbano, mantiene en vilo la salud de una de las poblaciones más vulnerables de la parroquia.



Fotos/Juan Goitía