La Fiscalía de la región de Ångermanland, en Suecia, presentó este lunes una acusación formal contra un hombre de 61 años por presunto proxenetismo agravado y explotación sexual continuada contra su esposa. Según el diario Dagens Nyheter (DN), el sujeto habría obligado a la mujer a mantener más de 300 encuentros sexuales durante un periodo de tres años.
Un sistema de explotación «cuidadosamente planificado»
La fiscal a cargo del caso, Ida Annerstedt, describió una red de explotación organizada minuciosamente por el acusado entre agosto de 2022 y octubre de 2025. El esquema operativo incluía:
- Captación y logística: El hombre publicaba anuncios en internet, gestionaba las reservas y fijaba los precios (entre 100 y 300 dólares por cita).
- Vigilancia extrema: El sujeto trasladaba a la víctima a los encuentros y los supervisaba personalmente, en ocasiones oculto en la habitación o mediante cámaras de video.
- Vulneración de la víctima: La fiscalía sostiene que el acusado aprovechaba la adicción a las drogas de su esposa, suministrándole estupefacientes antes de las citas para anular su voluntad.
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Se estima que el hombre obtuvo beneficios económicos que ascienden a decenas de miles de dólares mediante esta actividad ilícita.
Cargos graves: Violación, maltrato y amenazas de muerte
Además del cargo de proxenetismo, el sexagenario —quien se autodenominaba «el monstruo» para intimidar a su pareja— enfrenta una serie de acusaciones adicionales:
- Ocho cargos por violación y cuatro por intento de violación.
- Cuatro casos de maltrato físico.
- Amenazas ilegales de muerte, incluyendo advertencias de quemarla viva o mutilarla.
A pesar de la contundencia de las pruebas presentadas por el Ministerio Público, el acusado niega todos los cargos.
La investigación ha identificado a 120 compradores de sexo, de los cuales 26 ya han sido acusados formalmente. Sus edades oscilan entre los 31 y 67 años. La fiscalía confirmó que las investigaciones contra el resto de los clientes continuarán de forma independiente.
Un detalle alarmante revelado por Dagens Nyheter es que la pareja funcionaba como hogar de acogida para menores. En 2024, un adolescente de 15 años fue asignado a su cuidado, aunque la colocación se interrumpió tras una denuncia de maltrato que la mujer retiró posteriormente.
Próximas etapas del proceso judicial
El juicio está programado para iniciar el próximo 13 de abril. De ser hallado culpable de proxenetismo agravado, el hombre podría enfrentar una condena de hasta 10 años de prisión, la pena máxima contemplada para este delito en la legislación sueca.
Con información de Notitarde